Yo, me sincero, veo este video; observo a la gente; miro a los niños; me maravillo de los paisajes; bailo con todos... y se me cura cualquier pretensión nacionalista.
¿Qué opináis?
Ciclo de Vida
La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día, pasa por el mundo y en los bailes rítmicos.
Es la misma vida que se dispara a través de alegría, en el polvo de la tierra y en las innumerables hojas de hierba y se rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.
Es la misma vida que se sacude en el origen del nacimiento y de la muerte. El movimiento de mis piernas lo provocan el glorioso toque de este mundo de la vida. Y mi orgullo por vivir está bailando en mi sangre en este momento.
miércoles, 21 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
El Observatorio de la Ira Laicista (Carlos Herrera)
Tomo prestado de mi buen amigo Carlos Herrera el siguiente artículo.
Espero que os guste (y que os haga reflexionar sobre lo que estamos / están haciendo).
Fantástico. Un organismo pomposamente autotitulado `Observatorio de la Laicidad´ proclamó hace unos días la inconveniencia de que en las procesiones de Semana Santa se interprete el himno nacional a la salida o entrada de las cofradías de sus templos y, asimismo, lo indebido de que en dichos desfiles procesionales participen miembros de las Fuerzas Armadas o de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Ya sé que se ha escrito largamente de este asunto en los días que median entre el Domingo de Resurrección y hoy, pero no me resisto. Los argumentos de estos sandios son de peso: el himno es de todos y los funcionarios deben evitar participar en ejercicio religioso alguno. Esta nueva Inquisición que en forma de laicismo quieren instaurar algunos sujetos va a llevar a que ni siquiera los alcaldes presidan procesión alguna. Lo que invita a pensar que lo que de verdad quieren decir –pero no se atreven– es que deberían prohibirse nazarenos, penitentes, Vírgenes bajo Palio y Misterios con Cristo andando libremente por la calle.
Por partes. El himno es de todos, y en ello es fácil que nos pongamos de acuerdo; razón por la cual yo lo pongo en mi casa cuando me dé la gana, y si lo quiero interpretar cuando mi Cofradía sale a la abarrotada calle por miles de personas, lo hago. Y no tengo que pedirle permiso a ningún observatorio de tontos. Los policías y guardias civiles que escoltan pasos lo hacen por ser devotos de esas hermandades, de forma voluntaria y en sus horas libres. Sólo faltaría que tuvieran que pedirle permiso a los profesionales de la ira laicista. Los alcaldes que toman la vara representan a la ciudad en un cortejo al que asiste la suficiente ciudadanía como para que su presencia sea exigible. Menudo disgusto le darían a algunos alcaldes del PSOE si les prohibieran vestirse el chaqué en diversas cofradías. Más: el Observatorio de la Pataleta Laicista se queja amargamente de que se concedan indultos todos los años por mediación de alguna hermandad, siendo el más conocido el que promueve Jesús el Rico en Málaga. Pues que se lo pregunten al indultado, que suele ser siempre un preso con condena menor y que a buen seguro estará encantado de que los laicistas lo quieran de por vida en prisión.
Nadie está obligado a que le gusten los actos religiosos y procesionales de Semana Santa. Conozco a no pocos sevillanos, sin ir más lejos, que huyen despavoridos a la playa, pero no conozco a muchos que pretendan prohibir a los demás que durante una semana se viva una tradición en la que se mezcla –de forma particular y en proporciones personales– la fe, el amor por las costumbres, la admiración por obras artísticas de primer orden o, sencillamente, el gusto por la calle. Son los mismos que no objetan nada cuando el carnaval toma el barrio –sin que les tenga por qué gustar un disfraz– o que no se quejan por la algarabía del Día del Orgullo Gay. Puestos a objetar, no comprendo la tardanza de estos bobos en lamentar la cabalgata de los Reyes Magos o los nacimientos que los ayuntamientos colocan en Navidad a la puerta de sus edificios. Ni entiendo cómo aún no han exigido formalmente que las fiestas de Zaragoza no sean en honor de la Virgen del Pilar, ni las de Barcelona sean por la Mercè ni las de Pamplona por San Fermín. Seguro que los corredores que le cantan al santo en la cuesta de Santo Domingo estarán encantados cuando esta alegre muchachada les llame la atención.
Cada día se hace más cierto que en España no cabe un tonto más. Como surjan cuatro o cinco más, se caen al agua. Estos pavos que, presos de un ferviente odio anticatólico no tienen reparos en hacer el ridículo y en mostrar un curioso envés totalitario propio de los peores comisariados, deben de estar hondamente contrariados por el hecho de que millones de personas hayan salido a las calles esta Semana Santa a acompañar a sus imágenes o a contemplar la belleza de una cofradía de su preferencia. Comprendo que ello los lleve a no poder sujetar su tic intolerante y a proclamar bobadas con la boca llena. Qué le vamos a hacer.
Espero que os guste (y que os haga reflexionar sobre lo que estamos / están haciendo).
Fantástico. Un organismo pomposamente autotitulado `Observatorio de la Laicidad´ proclamó hace unos días la inconveniencia de que en las procesiones de Semana Santa se interprete el himno nacional a la salida o entrada de las cofradías de sus templos y, asimismo, lo indebido de que en dichos desfiles procesionales participen miembros de las Fuerzas Armadas o de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Ya sé que se ha escrito largamente de este asunto en los días que median entre el Domingo de Resurrección y hoy, pero no me resisto. Los argumentos de estos sandios son de peso: el himno es de todos y los funcionarios deben evitar participar en ejercicio religioso alguno. Esta nueva Inquisición que en forma de laicismo quieren instaurar algunos sujetos va a llevar a que ni siquiera los alcaldes presidan procesión alguna. Lo que invita a pensar que lo que de verdad quieren decir –pero no se atreven– es que deberían prohibirse nazarenos, penitentes, Vírgenes bajo Palio y Misterios con Cristo andando libremente por la calle.
Por partes. El himno es de todos, y en ello es fácil que nos pongamos de acuerdo; razón por la cual yo lo pongo en mi casa cuando me dé la gana, y si lo quiero interpretar cuando mi Cofradía sale a la abarrotada calle por miles de personas, lo hago. Y no tengo que pedirle permiso a ningún observatorio de tontos. Los policías y guardias civiles que escoltan pasos lo hacen por ser devotos de esas hermandades, de forma voluntaria y en sus horas libres. Sólo faltaría que tuvieran que pedirle permiso a los profesionales de la ira laicista. Los alcaldes que toman la vara representan a la ciudad en un cortejo al que asiste la suficiente ciudadanía como para que su presencia sea exigible. Menudo disgusto le darían a algunos alcaldes del PSOE si les prohibieran vestirse el chaqué en diversas cofradías. Más: el Observatorio de la Pataleta Laicista se queja amargamente de que se concedan indultos todos los años por mediación de alguna hermandad, siendo el más conocido el que promueve Jesús el Rico en Málaga. Pues que se lo pregunten al indultado, que suele ser siempre un preso con condena menor y que a buen seguro estará encantado de que los laicistas lo quieran de por vida en prisión.
Nadie está obligado a que le gusten los actos religiosos y procesionales de Semana Santa. Conozco a no pocos sevillanos, sin ir más lejos, que huyen despavoridos a la playa, pero no conozco a muchos que pretendan prohibir a los demás que durante una semana se viva una tradición en la que se mezcla –de forma particular y en proporciones personales– la fe, el amor por las costumbres, la admiración por obras artísticas de primer orden o, sencillamente, el gusto por la calle. Son los mismos que no objetan nada cuando el carnaval toma el barrio –sin que les tenga por qué gustar un disfraz– o que no se quejan por la algarabía del Día del Orgullo Gay. Puestos a objetar, no comprendo la tardanza de estos bobos en lamentar la cabalgata de los Reyes Magos o los nacimientos que los ayuntamientos colocan en Navidad a la puerta de sus edificios. Ni entiendo cómo aún no han exigido formalmente que las fiestas de Zaragoza no sean en honor de la Virgen del Pilar, ni las de Barcelona sean por la Mercè ni las de Pamplona por San Fermín. Seguro que los corredores que le cantan al santo en la cuesta de Santo Domingo estarán encantados cuando esta alegre muchachada les llame la atención.
Cada día se hace más cierto que en España no cabe un tonto más. Como surjan cuatro o cinco más, se caen al agua. Estos pavos que, presos de un ferviente odio anticatólico no tienen reparos en hacer el ridículo y en mostrar un curioso envés totalitario propio de los peores comisariados, deben de estar hondamente contrariados por el hecho de que millones de personas hayan salido a las calles esta Semana Santa a acompañar a sus imágenes o a contemplar la belleza de una cofradía de su preferencia. Comprendo que ello los lleve a no poder sujetar su tic intolerante y a proclamar bobadas con la boca llena. Qué le vamos a hacer.
martes, 6 de abril de 2010
AUSCHWITZ EN CADA UTERO
La actitud del Rey, que ha sancionado la Ley del Aborto, era de esperar. También era previsible todo lo demás: la chulería de José Bono, anunciando que buscará a otro sacerdote para que le de la Comunión, la asquerosa y débil respuesta de Rajoy, pasándole la pelota al “prestigiosísimo” Tribunal Constitucional. Un Tribunal que tiene una Presidenta que fue abroncada en plena calle cuando aquel desfile de las Fuerzas Armadas y que lleva cinco años sin sacar sentencia sobre el matrimonio homosexual o sobre el Estatuto, o sobre lo que sea. Claro que sí, ese Tribunal defenderá a los inocentes, por supuesto, Mariano. Todo esto me recuerda a aquella escena que relata Chaim Aron Kaplan en ese cegador libro sobre el Guetto que es Diario de Varsovia:
Un rabino de Lodz fue obligado a escupir sobre un rollo de la Tora que estaba en la sagrada Arca. Temiendo por su vida, obedeció y profanó lo que es sagrado para él y para su pueblo. Al poco rato, dejó de tener saliva, su boca estaba seca. A la pregunta de los nazis de porqué había dejado de escupir, el rabino repuso que su boca estaba seca. Entonces “el hijo de la raza superior” comenzó a escupir en la boca del rabino, y éste siguió escupiendo en la Torá.
El miedo, su cobardía rastrera, a perder la supuesta dignidad que les da su puesto, les hace escupir una y otra vez no sobre sus convicciones católicas. Eso a mi me trae al fresco. Escupen sobre los más inocentes, sobre la Humanidad más sagrada, y cuando ya no tienen más saliva, abren la boca para que les vuelvan a llenar su boca, ese depósito de babas de lamelibranquio, con la leche negra de la que hablaba Paul Celan en su Fuga de la Muerte. Todos escupen. Unos por lo menos tienen imaginación para fermentar el pus del Mal en sus mentes podridas. Otros sólo ponen la boca para llenarse de la bilis de pus y odio que ni siquiera ellos han podido producir. Cobardes. Todos huyen. A los que apoyamos la vida ZP nos llama hipócritas. Ese que iba con el cinturón de Hermes puesto en los vaqueros, el representante máximo de esa izquierda libidinosa, amante del lujo, que se arrima a Emilio Botín y se pasea en coche blindado por los cinturones rojos de las ciudades cuando suena la campana de las elecciones. Escúpanos más, por favor. Más. Son cómplices del asesinato de unos hijos cuya único delito consiste en que sus padres han existido antes que ellos. Su delito ha sido ser hijos.
Malditos. Caiga su sangre sobre vuestras cabezas.
Cuando era más joven, llegó un momento en que el tema “aborto” hizo que gente cercana me diera la espalda. El tema se convirtió en tabú. Trataba de explicar que el Mal estaba ahí fuera, y que se estaba extendiendo. Me movilicé muchas veces. La gente, y yo mismo llegó a un punto en que no podía soportar esa angustia. Y al final sobrevino el silencio. Eramos gente normal, que no podía concebir que se transformaran en productos cosméticos restos de embriones a sólo unos kilómetros de nuestras casas. Y eso es exactamente lo que estaba ocurriendo. Nos pasaba como a los judíos: no podían concebir que esos hornos crematorios existieran en el centro de civilización. Y eso es exactamente lo que estaba ocurriendo. Después llegó ZP, esa Madonna cutre del socialismo decadente de principios del siglo XXI, y trajo a Bernat Soria, otro infame, que cambió la ley, para que no se consideraran restos humanos a los fetos abortados. Ahora ya los despiden en bolsas de basura negra a beneficio de inventario. Como decía el gran Blaise Pascal, por conservar y acariciar la bestia del Poder han acabado por lamer la Tierra trufada con los restos humanos de sus víctimas.
Farsantes. Asesinos.
La segunda mitad del siglo XX
proclamó la bandera de la paz y de la vida :
la vida de Mick Jagger,
la vida de Alí Agca, la de Charles
Manson, la de Bokassa,
la de José Rodríguez, son sagradas ;
la vida de las focas y de las sequoias
y hasta la vida de los vietnamitas
son sagradas, etcétera...
Muy bien, señores, pero
mientras el Universo se llenaba
de palomitas rosas, mientras todos ustedes
hacían el amor y no la guerra,
en cada útero un Auschwitz, un Dachau, un Stalin,
un Führer, un Vietnam, un Paracuellos,
un negro y fiero y ciego bombardeo.
Todo legal, no sufra, todo a cargo
de la Seguridad Social, naturalmente.
Cinco, veinte, sesenta millones, ochocientos
millones de personas -Dios lleva cuenta exacta-
asfixiadas, quemadas, trituradas
(con absoluta higiene y música ambiental
para que nadie diga).
Yo he escuchado sus llantos diminutos,
he visto sus milímetros de espanto,
sus deditos de leche desvalida
moviéndose en el cubo funerario.
Yo levanto estos versos como un volcán de rabia
y grito a las estrellas
que el mayor genocidio de este planeta fue
la segunda mitad del siglo XX.
Miguel D’Ors
Lecciones de historia
Un rabino de Lodz fue obligado a escupir sobre un rollo de la Tora que estaba en la sagrada Arca. Temiendo por su vida, obedeció y profanó lo que es sagrado para él y para su pueblo. Al poco rato, dejó de tener saliva, su boca estaba seca. A la pregunta de los nazis de porqué había dejado de escupir, el rabino repuso que su boca estaba seca. Entonces “el hijo de la raza superior” comenzó a escupir en la boca del rabino, y éste siguió escupiendo en la Torá.
El miedo, su cobardía rastrera, a perder la supuesta dignidad que les da su puesto, les hace escupir una y otra vez no sobre sus convicciones católicas. Eso a mi me trae al fresco. Escupen sobre los más inocentes, sobre la Humanidad más sagrada, y cuando ya no tienen más saliva, abren la boca para que les vuelvan a llenar su boca, ese depósito de babas de lamelibranquio, con la leche negra de la que hablaba Paul Celan en su Fuga de la Muerte. Todos escupen. Unos por lo menos tienen imaginación para fermentar el pus del Mal en sus mentes podridas. Otros sólo ponen la boca para llenarse de la bilis de pus y odio que ni siquiera ellos han podido producir. Cobardes. Todos huyen. A los que apoyamos la vida ZP nos llama hipócritas. Ese que iba con el cinturón de Hermes puesto en los vaqueros, el representante máximo de esa izquierda libidinosa, amante del lujo, que se arrima a Emilio Botín y se pasea en coche blindado por los cinturones rojos de las ciudades cuando suena la campana de las elecciones. Escúpanos más, por favor. Más. Son cómplices del asesinato de unos hijos cuya único delito consiste en que sus padres han existido antes que ellos. Su delito ha sido ser hijos.
Malditos. Caiga su sangre sobre vuestras cabezas.
Cuando era más joven, llegó un momento en que el tema “aborto” hizo que gente cercana me diera la espalda. El tema se convirtió en tabú. Trataba de explicar que el Mal estaba ahí fuera, y que se estaba extendiendo. Me movilicé muchas veces. La gente, y yo mismo llegó a un punto en que no podía soportar esa angustia. Y al final sobrevino el silencio. Eramos gente normal, que no podía concebir que se transformaran en productos cosméticos restos de embriones a sólo unos kilómetros de nuestras casas. Y eso es exactamente lo que estaba ocurriendo. Nos pasaba como a los judíos: no podían concebir que esos hornos crematorios existieran en el centro de civilización. Y eso es exactamente lo que estaba ocurriendo. Después llegó ZP, esa Madonna cutre del socialismo decadente de principios del siglo XXI, y trajo a Bernat Soria, otro infame, que cambió la ley, para que no se consideraran restos humanos a los fetos abortados. Ahora ya los despiden en bolsas de basura negra a beneficio de inventario. Como decía el gran Blaise Pascal, por conservar y acariciar la bestia del Poder han acabado por lamer la Tierra trufada con los restos humanos de sus víctimas.
Farsantes. Asesinos.
La segunda mitad del siglo XX
proclamó la bandera de la paz y de la vida :
la vida de Mick Jagger,
la vida de Alí Agca, la de Charles
Manson, la de Bokassa,
la de José Rodríguez, son sagradas ;
la vida de las focas y de las sequoias
y hasta la vida de los vietnamitas
son sagradas, etcétera...
Muy bien, señores, pero
mientras el Universo se llenaba
de palomitas rosas, mientras todos ustedes
hacían el amor y no la guerra,
en cada útero un Auschwitz, un Dachau, un Stalin,
un Führer, un Vietnam, un Paracuellos,
un negro y fiero y ciego bombardeo.
Todo legal, no sufra, todo a cargo
de la Seguridad Social, naturalmente.
Cinco, veinte, sesenta millones, ochocientos
millones de personas -Dios lleva cuenta exacta-
asfixiadas, quemadas, trituradas
(con absoluta higiene y música ambiental
para que nadie diga).
Yo he escuchado sus llantos diminutos,
he visto sus milímetros de espanto,
sus deditos de leche desvalida
moviéndose en el cubo funerario.
Yo levanto estos versos como un volcán de rabia
y grito a las estrellas
que el mayor genocidio de este planeta fue
la segunda mitad del siglo XX.
Miguel D’Ors
Lecciones de historia
Después, tras una denuncia de la televisión danesa e inglesa, Forum Libertas denunció al Dr. Morín, un médico peruano que defraudaba a Hacienda masivamente, que era seropositivo, que usaba a señoras de la limpieza para “operar” a chicas menores de edad, que hacía abortos de más de seis meses. Se llevó a la Fiscalía. Ningún fiscal “quería comerse el marrón”. Tras seis meses de insistir, al final, las cosas llegaron al juzgado. Y llegó otra vez la audacia de esa hiena disfrazada de Prada, María Teresa Fernández de la Vega, adoradora de la buena mesa, el lujo, con más fondo de armario que Imelda Marcos y más zapatos de tacón que Diana de Gales, y se movilizó para incrementar la facturación de las clínicas, esas checas modernas donde se trocea a los de nuestra especie. Cambió la ley con la ayuda de esa becaria inane llamada Aído, amenazó a la policía que ha bía hecho el informe -al que Rubalcaba le ha abierto un expediente-, y aquí no ha pasado nada. Y los médicos no hicisteis nada. Y los jueces, fiscales, no hicistéis nada. Y la gente con hijos, no hicimos nada.
Malditos seamos todos. Caiga su sangre sobre nuestras cabezas.
Y como colofón, han aprobado la ley más brutal de Europa. En España va a ser posible asesinar a niños concebidos hasta justo antes del parto (y ya puestos después). Con esta nueva ley recién aprobada entre carcajadas de ministras que se oxigenan el pelo con mechas, las fábricas de la muerte han acelerado la cadena de producción. Y todos han asentido, han colaborado. Me pasa como a Elie Wiesel, un superviviente de Auschwitz, cuando dice que a pesar de dedicar toda su vida a comprender ese mal absoluto, “sigo sin entenderlo”.
Hannah Arendt llamó a Auschwitz el Mal Radical, porque ni siquiera a las víctimas se les permitía la muerte. Los cadáveres se fabricaban, se producían en cadena (am laufendem Band). En Auschwitz no se moría, se fabricaba la muerte. Se era parte de un proceso. No eras nadie, ni nada. Eran parte de un proceso. Los cadáveres eran “figuren” (figuras), como bien recuerda Primo Levi. Se les robaba el derecho a una muerte personal, donde el nombre queda grabado en una lápida y en las vidas de los que te quieren, donde tienes tiempo para prepararte a tu muerte particular, única e irreemplazable. Morir en serie es querer eliminar tu condición humana.
Y eso es lo que habéis hecho con más saña aún: afilar las cuchillas de las trituradoras, acelerar las cintas de producción (am laufendem Band), darle a tope a la máquina para que ahogue el grito de vuestras miserables conciencias.
Malditos seáis.
En Un Mundo Feliz de Aldoux Husley, se organiza todo para que la población sea de 2.000 millones de personas. Y sólo se admiten 10.000 nombres. Sólo 10.000 nombres. Con el aborto se les niega incluso el nombre a esas personas concebidas. Se borran los nombres. No son nombradas y sus apellidos, son amputados en la trituradora. Es el cese de toda intimidad humana, su extirpación es nuestro suicidio. Freud dijo que para crecer, el niño tenía que matar al padre, y con el pansexualismo neurótico de Freud hemos hecho lo contrario: hemos matado a nuestros hijos para robarles el futuro de su tiempo, para apropiarnos de sus vidas como vampiros.
Que Dios nos perdone.
Debemos de recordar lo que ha pasado. Cada vida es un comienzo absoluto. Los hombres no han nacido para morir , sino para hacer algo nuevo. Y para eso debemos de comprender, para poder actuar. Hay que comprender la historia del aborto, y recordar que surgió a mitad de los sesenta, porque el Gobernador de Nueva York, un tal Nelson Rockefeller, vetó una ley, y abrió la puerta al aborto libre en el Estado de Nueva York. Rockefeller, ese sindicalista de toda la vida, hombre ¿les suena la Trilateral? ¿el grupo Bildenberg? Quien creen que donó los fondos para que esa racista Margaret Sanger pudiera comenzar sus campañas para promover el aborto en Nueva York en la década de los 20? Pues el abuelo del susodicho, Mr. John D. Rockefeller, aquel entusiasta de "la supervivencia de los más aptos." Después, con la sentencia que liberalizaba la pornografía, y finalmente la sentencia Roe vs Wade, se legalizó el aborto. En Francia, fue Giscard quien cortó la cinta del matadero. Y así sucesivamente. El aborto, es un gran invento capitalista. Los adoquines que se lanzaban a los policías en Mayo del 68, acabaron en nada. Esa muchedumbre cobarde de niños pijos bien, que querían cambiar el mundo, se encerraron en sus casas para consumir pornografía y apedrear los vientres de sus parejas cuando estos amenazaban con dar fruto. En eso quedó la lucha de clases: en robarle la vida a los más débiles. Corporación Dermoestética nos agradecerá nuestra obsesión por el vientre plano.
Pido perdón a todos esos asesinados porque miramos a otro lado, porque mientras hacíamos la colada, ibamos al cine o le dábamos de merendar a nuestros hijos, la sangre de los inocentes corría por nuestras calles. A partir de ahora será un torrente negro. Que Dios nos perdone, para volver a comenzar, aunque no nos lo merezcamos. Que sus cenizas hagan arder el cielo, para que quede expuesto a la luz la enormidad del crimen, para que termine este suicida Holocausto de inocentes.
Malditos seamos todos. Caiga su sangre sobre nuestras cabezas.
Y como colofón, han aprobado la ley más brutal de Europa. En España va a ser posible asesinar a niños concebidos hasta justo antes del parto (y ya puestos después). Con esta nueva ley recién aprobada entre carcajadas de ministras que se oxigenan el pelo con mechas, las fábricas de la muerte han acelerado la cadena de producción. Y todos han asentido, han colaborado. Me pasa como a Elie Wiesel, un superviviente de Auschwitz, cuando dice que a pesar de dedicar toda su vida a comprender ese mal absoluto, “sigo sin entenderlo”.
Hannah Arendt llamó a Auschwitz el Mal Radical, porque ni siquiera a las víctimas se les permitía la muerte. Los cadáveres se fabricaban, se producían en cadena (am laufendem Band). En Auschwitz no se moría, se fabricaba la muerte. Se era parte de un proceso. No eras nadie, ni nada. Eran parte de un proceso. Los cadáveres eran “figuren” (figuras), como bien recuerda Primo Levi. Se les robaba el derecho a una muerte personal, donde el nombre queda grabado en una lápida y en las vidas de los que te quieren, donde tienes tiempo para prepararte a tu muerte particular, única e irreemplazable. Morir en serie es querer eliminar tu condición humana.
Y eso es lo que habéis hecho con más saña aún: afilar las cuchillas de las trituradoras, acelerar las cintas de producción (am laufendem Band), darle a tope a la máquina para que ahogue el grito de vuestras miserables conciencias.
Malditos seáis.
En Un Mundo Feliz de Aldoux Husley, se organiza todo para que la población sea de 2.000 millones de personas. Y sólo se admiten 10.000 nombres. Sólo 10.000 nombres. Con el aborto se les niega incluso el nombre a esas personas concebidas. Se borran los nombres. No son nombradas y sus apellidos, son amputados en la trituradora. Es el cese de toda intimidad humana, su extirpación es nuestro suicidio. Freud dijo que para crecer, el niño tenía que matar al padre, y con el pansexualismo neurótico de Freud hemos hecho lo contrario: hemos matado a nuestros hijos para robarles el futuro de su tiempo, para apropiarnos de sus vidas como vampiros.
Que Dios nos perdone.
Debemos de recordar lo que ha pasado. Cada vida es un comienzo absoluto. Los hombres no han nacido para morir , sino para hacer algo nuevo. Y para eso debemos de comprender, para poder actuar. Hay que comprender la historia del aborto, y recordar que surgió a mitad de los sesenta, porque el Gobernador de Nueva York, un tal Nelson Rockefeller, vetó una ley, y abrió la puerta al aborto libre en el Estado de Nueva York. Rockefeller, ese sindicalista de toda la vida, hombre ¿les suena la Trilateral? ¿el grupo Bildenberg? Quien creen que donó los fondos para que esa racista Margaret Sanger pudiera comenzar sus campañas para promover el aborto en Nueva York en la década de los 20? Pues el abuelo del susodicho, Mr. John D. Rockefeller, aquel entusiasta de "la supervivencia de los más aptos." Después, con la sentencia que liberalizaba la pornografía, y finalmente la sentencia Roe vs Wade, se legalizó el aborto. En Francia, fue Giscard quien cortó la cinta del matadero. Y así sucesivamente. El aborto, es un gran invento capitalista. Los adoquines que se lanzaban a los policías en Mayo del 68, acabaron en nada. Esa muchedumbre cobarde de niños pijos bien, que querían cambiar el mundo, se encerraron en sus casas para consumir pornografía y apedrear los vientres de sus parejas cuando estos amenazaban con dar fruto. En eso quedó la lucha de clases: en robarle la vida a los más débiles. Corporación Dermoestética nos agradecerá nuestra obsesión por el vientre plano.
Pido perdón a todos esos asesinados porque miramos a otro lado, porque mientras hacíamos la colada, ibamos al cine o le dábamos de merendar a nuestros hijos, la sangre de los inocentes corría por nuestras calles. A partir de ahora será un torrente negro. Que Dios nos perdone, para volver a comenzar, aunque no nos lo merezcamos. Que sus cenizas hagan arder el cielo, para que quede expuesto a la luz la enormidad del crimen, para que termine este suicida Holocausto de inocentes.
(Con mi sincero agradecimiento a Claudio).
jueves, 4 de febrero de 2010
DE NUEVO
Bueno, pues a pesar de lo que decía en el último comentario anterior, parece ser que puedo acceder de nuevo a mi cuenta.
Os saludo nuevamente (y espero que los problemas técnicos no se reproduzcan).
Os saludo nuevamente (y espero que los problemas técnicos no se reproduzcan).
sábado, 9 de enero de 2010
Oscar Molina
Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15 días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada, pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan tener cuidados médicos. De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.
Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes.
Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas esperanzas de conseguir otro.
Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta.
Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero. A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de vosotros.
Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.
Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones, subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.
¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77 millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas…y vivís de mi pasta.
Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis. Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino…todo eso después de que este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales.
Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador…Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral, y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD.
Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.
Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes.
Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas esperanzas de conseguir otro.
Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta.
Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero. A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de vosotros.
Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.
Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones, subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.
¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77 millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas…y vivís de mi pasta.
Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis. Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino…todo eso después de que este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales.
Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador…Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral, y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD.
Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.
domingo, 22 de noviembre de 2009
viernes, 20 de noviembre de 2009
AGUIRRE - NEWMAN
SEGÚN AGUIRRE NEWMAN
A bancos y cajas les explotará la burbuja inmobiliaria en 18 meses
El presidente de Aguirre Newman, Santiago Aguirre, afirmó este jueves que es muy posible que las entidades financieras se enfrenten "en los próximos 18 meses a una situación inmobiliaria que pone en duda su propia existencia".
EUROPA PRESS
Así lo indicó en la Jornada del Observatorio de la Vivienda Hacia un nuevo sector inmobiliario, en la que precisó que la inclusión de viviendas y bolsas de suelo en sus balances hará que la situación pueda hacerse "insostenible".
Más concretamente, Aguirre apuntó que en el caso del 'stock' de viviendas existe la posibilidad de bajar precios en una horquilla media de entre el 20% y el 40%, si bien precisó que el caso del suelo plantea un problema "sin solución más que a largo plazo".
En este sentido, explicó que "muchas veces se están criticando a los bancos sin darse cuenta de que muchos de ellos están en riesgo de supervivencia". "No es que no quieran financiar a los promotores, es que tienen que ser prudentes", añadió.
A bancos y cajas les explotará la burbuja inmobiliaria en 18 meses
El presidente de Aguirre Newman, Santiago Aguirre, afirmó este jueves que es muy posible que las entidades financieras se enfrenten "en los próximos 18 meses a una situación inmobiliaria que pone en duda su propia existencia".
EUROPA PRESS
Así lo indicó en la Jornada del Observatorio de la Vivienda Hacia un nuevo sector inmobiliario, en la que precisó que la inclusión de viviendas y bolsas de suelo en sus balances hará que la situación pueda hacerse "insostenible".
Más concretamente, Aguirre apuntó que en el caso del 'stock' de viviendas existe la posibilidad de bajar precios en una horquilla media de entre el 20% y el 40%, si bien precisó que el caso del suelo plantea un problema "sin solución más que a largo plazo".
En este sentido, explicó que "muchas veces se están criticando a los bancos sin darse cuenta de que muchos de ellos están en riesgo de supervivencia". "No es que no quieran financiar a los promotores, es que tienen que ser prudentes", añadió.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Martínez Camino.
El Gobierno del PSOE, tal como nos tiene acostumbrados, no tolera la más mínima crítica a su gestión. Lo peor es, cuando ésta se produce por parte de la Iglesia Católica, la ignorancia que demuestran y la demagogia que destilan en sus reacciones.
Los obispos, como cualquier otro ciudadano o institución, tienen perfecto derecho a opinar sobre asuntos públicos. Y más cuando éstos afectan a la moral, ya que tienen el deber de orientar a sus fieles en asuntos que afecten o puedan afectar a la moral cristiana.
Las palabras de Martínez Camino sobre el aborto no hacen sino corroborar una doctrina mantenida por la Iglesia a lo largo de los siglos en defensa del derecho a la vida. Y, yendo dirigidas a los fieles que se declaran a sí mismos católicos, nadie fuera de esta institución tiene por qué sentirse interpelado. La Iglesia Católica es una institución que se rige por sus propias normas, por más que a los socialistas les moleste que no lo haga con las suyas –únicas verdaderas e infalibles, por lo visto, y que no admiten opiniones en contra-.
Por tanto, si un fiel que se declara católico incurre en pecado público (como ocurriría en el caso de que, teniendo responsabilidades políticas, entregara su voto a favor del aborto) la Iglesia estaría perfectamente legitimada para aplicar sus propias disposiciones en materia de Sacramentos o de cualquier otra índole.
Cada día que pasa se respiran más aires de totalitarismo y “pensamiento único”.
Los obispos, como cualquier otro ciudadano o institución, tienen perfecto derecho a opinar sobre asuntos públicos. Y más cuando éstos afectan a la moral, ya que tienen el deber de orientar a sus fieles en asuntos que afecten o puedan afectar a la moral cristiana.
Las palabras de Martínez Camino sobre el aborto no hacen sino corroborar una doctrina mantenida por la Iglesia a lo largo de los siglos en defensa del derecho a la vida. Y, yendo dirigidas a los fieles que se declaran a sí mismos católicos, nadie fuera de esta institución tiene por qué sentirse interpelado. La Iglesia Católica es una institución que se rige por sus propias normas, por más que a los socialistas les moleste que no lo haga con las suyas –únicas verdaderas e infalibles, por lo visto, y que no admiten opiniones en contra-.
Por tanto, si un fiel que se declara católico incurre en pecado público (como ocurriría en el caso de que, teniendo responsabilidades políticas, entregara su voto a favor del aborto) la Iglesia estaría perfectamente legitimada para aplicar sus propias disposiciones en materia de Sacramentos o de cualquier otra índole.
Cada día que pasa se respiran más aires de totalitarismo y “pensamiento único”.
viernes, 16 de octubre de 2009
BALTASAR GARZON, MON AMOUR
Año 1988 :
Se presenta una querella contra Santiago Carrillo por los crímenes cometidos en Paracuellos del Jarama en 1936.
Año 2000 :
Baltasar Garzón archiva la querella en base a que los delitos han prescrito y a las dos amnistías de los años 1975 y 1977.
Véase :
http://www.elmundo.es/2000/03/09/espana/09N0060.html
Extracto de la resolución de archivo : entre 1975 y 1977 se produjeron unos indultos que "vedan de una forma total y absoluta cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos realizados en nuestra Guerra Civil".
Los denunciantes cometen "abuso del derecho" y "mala fe procesal".
"Con el respeto que me merece la memoria de las víctimas, no puede dejarse de llamar la atención frente a quienes abusan del derecho a la jurisdicción para ridiculizarla y utilizarla con finalidades ajenas a las marcadas en el artículo 117 de la Constitución Española y los artículos 1 y 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, como acontece en este caso [...], los preceptos jurídicos alegados son inaplicables en el tiempo y en el espacio, en el fondo y en la forma a los [hechos] que se relatan en el escrito y su cita quebranta absolutamente las normas más elementales de retroactividad y tipicidad".
Año 2008 :
Garzón decide abrir causa contra los crímenes cometidos por el bando nacional durante la Guerra Civil y durante el Franquismo.
No sé, pero si esto no es prevaricación, se le parece bastante.
Yo, como sólo sé que no sé nada, espero opiniones que me lo aclaren.
martes, 6 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
TEST DE RORSCHARCH

¿Por qué la foto gótica de los Zapatero con Obama ha sido la comidilla del país? ¿Fue la fealdad de la imagen, tan evidente, tan inesperada y tan demoledora? Ni hablar. ¿Quién no ha sufrido una pésima fotografía? Que levante la mano quien no haya roto muchas instantáneas horrorosas de sus hijos, de sus amores o propias. El terremoto mediático no vino sólo de las feas posturas. Hubo algo más.
Cuando empezó a difundirse la foto, la primera impresión fue de incredulidad: aquel engendro tenía que ser un montaje tan burdo como malintencionado. Pronto se produjo una conjunción. De un lado, se confirmó que la foto era auténtica y que su fuente inicial había sido la web de la Secretaría de Estado de Estados Unidos. De otro, que los fontaneros de Moncloa habían conseguido de los americanos su retirada y estaban maniobrando para que no se divulgara en los medios. Fue entonces cuando un impulso colectivo rompió los diques. Y el diluvio sobrevino.
Pasó que se reunieron una serie de ingredientes. En el fondo, la terrible estética. Encima, muchos explosivos. La pretensión de ocultar la imagen. La intención de seguir haciendo suponer a la ciudadanía cierta imagen paterna y familiar que no es. La enorme sorpresa de descubrir la imagen ocultada, que a casi todos ha recordado a la familia Monster. Los argumentos capciosos sobre la protección de la intimidad de las menores para trasladar las culpas a los periodistas, cuando era evidente que habían sido Zapatero y su esposa quienes habían incrustado a sus hijas en un viaje oficial y se las habían llevado a saludar a los Obama, dando el visto bueno a su vestimenta o, tal vez, resignándose a la imposición de las menores del atuendo tétrico, posando con Barack y Michelle. ¿Qué cosa concreta pretendía ocultarnos Zapatero vetando la difusión de la foto? Y de conseguir el secretismo: ¿qué sucedáneo de imagen de sí, de sus hijas y familia deseaba seguir aparentando?
En ese cóctel estuvo la clave. La imposición de la impostura. La censura de la antiestética y devastadora verdad. La hipocresía de las excusas. La transferencia de responsabilidades. Zapatero, en estado puro, a costa de sus hijas. He ahí el detonante que convirtió la fotografía en la undécima lámina del famoso test de Hermann Rorschach. Como es de común dominio, el test es una técnica y método proyectivo de psicodiagnóstico, que recurre a 10 láminas, compuestas por manchas de tintas sobre fondo blanco con una morfología ambigua pero sugerente. El paciente las ve una a una y debe manifestar qué le sugiere la mancha observada. En las respuestas, hay una proyección del estado psíquico del paciente, que permite establecer un diagnóstico. La impactante fotografía ha sido como pasarle a la ciudadanía una lámina negra de Rorschach. A los españoles la lámina les ha provocado un universo de sugerentes proyecciones, de exteriorizaciones de su malestar psicológico hacia Zapatero. En cantidad incontenible. Y por el récord de respuestas que atestan Internet y los blogs, parece que a Zapatero la gente le tiene ganas. A él, no a sus hijas.
Aparentar lo que no se es se paga caro. No vamos a entrar en el evidente pero fácil argumento según el cual la fotografía explica la política de Zapatero en EpC, la píldora, el aborto, la impostura de imponer el nombre de matrimonio a las convivencias homosexuales, la actitud despectiva hacia la familia fundada en el matrimonio, hacia los grupos que defienden la vida, hacia las víctimas del terrorismo, el gusto por capitanear al más trivial y frívolo progresismo… y el rosario de mentiras y vacuidades sobre la brutal crisis económica. Quien no es capaz de tener la autoridad, la previsión y clarividencia, la experiencia y el criterio para asegurarse de que sus hijas vayan vestidas de manera adecuada y no polémica a una cita con los Obama, ¿no será un vacuo cateto, consentidor de caprichos progres, incapaz de gobernar España y más en las circunstancias actuales?
La undécima e inesperada lámina de Rorschach provoca una sugerencia más inquietante. Cada uno es muy libre de vestirse y vivir como guste. Pero al hacerlo se define y tiene que apechugar con sus autorretratos. Sobre todo, cuando son tan provocadoramente intencionales. Y esa imagen de los Zapatero, no sólo de las menores, contiene una definición hacia el lado tenebroso, sepulcral, oscuro y tétrico, decepcionado, descreído, triste, decadente y agónico. Drácula no es un apóstol de la paz, sino un depredador sanguinario. Un muerto que sobrevive sangrando a los vivos. En la foto de marras, hay algo que destila cultura de la muerte.
Cuando empezó a difundirse la foto, la primera impresión fue de incredulidad: aquel engendro tenía que ser un montaje tan burdo como malintencionado. Pronto se produjo una conjunción. De un lado, se confirmó que la foto era auténtica y que su fuente inicial había sido la web de la Secretaría de Estado de Estados Unidos. De otro, que los fontaneros de Moncloa habían conseguido de los americanos su retirada y estaban maniobrando para que no se divulgara en los medios. Fue entonces cuando un impulso colectivo rompió los diques. Y el diluvio sobrevino.
Pasó que se reunieron una serie de ingredientes. En el fondo, la terrible estética. Encima, muchos explosivos. La pretensión de ocultar la imagen. La intención de seguir haciendo suponer a la ciudadanía cierta imagen paterna y familiar que no es. La enorme sorpresa de descubrir la imagen ocultada, que a casi todos ha recordado a la familia Monster. Los argumentos capciosos sobre la protección de la intimidad de las menores para trasladar las culpas a los periodistas, cuando era evidente que habían sido Zapatero y su esposa quienes habían incrustado a sus hijas en un viaje oficial y se las habían llevado a saludar a los Obama, dando el visto bueno a su vestimenta o, tal vez, resignándose a la imposición de las menores del atuendo tétrico, posando con Barack y Michelle. ¿Qué cosa concreta pretendía ocultarnos Zapatero vetando la difusión de la foto? Y de conseguir el secretismo: ¿qué sucedáneo de imagen de sí, de sus hijas y familia deseaba seguir aparentando?
En ese cóctel estuvo la clave. La imposición de la impostura. La censura de la antiestética y devastadora verdad. La hipocresía de las excusas. La transferencia de responsabilidades. Zapatero, en estado puro, a costa de sus hijas. He ahí el detonante que convirtió la fotografía en la undécima lámina del famoso test de Hermann Rorschach. Como es de común dominio, el test es una técnica y método proyectivo de psicodiagnóstico, que recurre a 10 láminas, compuestas por manchas de tintas sobre fondo blanco con una morfología ambigua pero sugerente. El paciente las ve una a una y debe manifestar qué le sugiere la mancha observada. En las respuestas, hay una proyección del estado psíquico del paciente, que permite establecer un diagnóstico. La impactante fotografía ha sido como pasarle a la ciudadanía una lámina negra de Rorschach. A los españoles la lámina les ha provocado un universo de sugerentes proyecciones, de exteriorizaciones de su malestar psicológico hacia Zapatero. En cantidad incontenible. Y por el récord de respuestas que atestan Internet y los blogs, parece que a Zapatero la gente le tiene ganas. A él, no a sus hijas.
Aparentar lo que no se es se paga caro. No vamos a entrar en el evidente pero fácil argumento según el cual la fotografía explica la política de Zapatero en EpC, la píldora, el aborto, la impostura de imponer el nombre de matrimonio a las convivencias homosexuales, la actitud despectiva hacia la familia fundada en el matrimonio, hacia los grupos que defienden la vida, hacia las víctimas del terrorismo, el gusto por capitanear al más trivial y frívolo progresismo… y el rosario de mentiras y vacuidades sobre la brutal crisis económica. Quien no es capaz de tener la autoridad, la previsión y clarividencia, la experiencia y el criterio para asegurarse de que sus hijas vayan vestidas de manera adecuada y no polémica a una cita con los Obama, ¿no será un vacuo cateto, consentidor de caprichos progres, incapaz de gobernar España y más en las circunstancias actuales?
La undécima e inesperada lámina de Rorschach provoca una sugerencia más inquietante. Cada uno es muy libre de vestirse y vivir como guste. Pero al hacerlo se define y tiene que apechugar con sus autorretratos. Sobre todo, cuando son tan provocadoramente intencionales. Y esa imagen de los Zapatero, no sólo de las menores, contiene una definición hacia el lado tenebroso, sepulcral, oscuro y tétrico, decepcionado, descreído, triste, decadente y agónico. Drácula no es un apóstol de la paz, sino un depredador sanguinario. Un muerto que sobrevive sangrando a los vivos. En la foto de marras, hay algo que destila cultura de la muerte.
(GRACIAS A ALBADIGITAL.ES)
miércoles, 30 de septiembre de 2009
¡Jopé! Es tan bueno que me hubiera gustado escribirlo a mí.
Y, como tal, deseo darle difusión, ya que creo que encierra muchas e importantes claves.
Recomiendo leerlo despacio.
JUAN MANUEL DE PRADA
Uno de los rasgos más distintivos y definitorios de nuestra época es la incapacidad para percibir la idea, el denominador común o principio que explica los fenómenos que se despliegan ante nuestros ojos; y de ahí se desprende la incapacidad para combatir las calamidades que nos afligen, a las que atacamos en sus consecuencias, sin atender a sus orígenes (o lo que aún resulta más aflictivo, después de haberlas alimentado en sus orígenes). Así, el hombre contemporáneo se halla inmerso en un fárrago de problemas que no sabe cómo solucionar; o para los que dispone soluciones que sólo los combaten en su expresión contingente, sin atender a sus causas. Ocurre esto porque ya no existe una capacidad para enjuiciar la realidad desde una perspectiva abarcadora que la explique de modo coherente; y así todos nuestros juicios están atrapados en una telaraña de impresiones confusas y contradictorias. Y, cuanto más tratamos de enfrentarnos a lo contingente, más nos enredamos en su telaraña mistificadora.
Pruebas de esta incapacidad las tenemos por doquier: si aumenta el número de crímenes perpetrados por adolescentes, pensamos que la solución consiste en rebajar la edad penal; si las escuelas se han convertido en aquelarres donde triunfa la indisciplina, pensamos que la solución consiste en otorgar a los maestros rango de «autoridad pública»; si crecen los embarazos no deseados, pensamos que la solución se halla en repartir condones o en legalizar el aborto, etcétera. O bien proponemos soluciones alternativas, que entran en colisión con las soluciones expuestas; pero que comparten con ellas un mismo rasgo característico: son soluciones fundadas en juicios contingentes, incapaces de penetrar el meollo del problema, incapaces de abarcarlo por entero y de combatirlo en sus orígenes. Naturalmente, esta incapacidad para combatir las calamidades en sus orígenes beneficia a quienes han hecho del combate de las calamidades en sus consecuencias su coartada vital; que, por lo común, son los mismos que las han alimentado en sus orígenes. Y es que, manteniendo nuestro juicio sobre la realidad en un plano puramente contingente, se azuza el rifirrafe ideológico; y así se evita que los problemas sean sanados en su raíz. Porque la garantía de supervivencia del rifirrafe ideológico consiste en impedir que la gente llegue a saber dónde se halla la raíz del problema, engolfada como está en elegir entre las soluciones contingentes que se ofrecen a su elección.
Para garantizar su supervivencia, los promotores del rifirrafe ideológico cuentan con un poderosísimo instrumento de mistificación, disfrazado de «pluralidad», «libertad de opinión» y demás bellas falsedades muy del gusto de nuestra época. Consiste este instrumento en convertir los medios de comunicación en un pandemónium o guirigay de opiniones en porfía, proferidas por personas que, a imagen y semejanza de los promotores del rifirrafe ideológico, son incapaces de conducir los hechos hasta sus primeras causas, incapaces de hallar entre el embrollo de enrevesadas minucias con que nos golpea la realidad el hilo conductor que lleva hasta los principios originarios. Esta incapacidad para alcanzar los principios originarios suele deberse a que son personas carentes de principios, que sustituyen por una adscripción ideológica; y así, en lugar de rescatar del estrépito circundante la nota originaria que podría otorgar una melodía a la realidad, añaden nuevos ruidos discordantes al estrépito. De este pandemónium o guirigay se abastece luego el pueblo sometido (esto es, la ciudadanía); y cualquier intento de quebrar este círculo vicioso resulta un empeño estéril, porque la realidad se ha convertido ya en un campo de Agramante en el que cualquier razonamiento que trate de ascender hasta los orígenes del problema se torna ininteligible.
Y sí, en medio de este campo de Agramante en el que se desenvuelve el pueblo sometido, los promotores del rifirrafe ideológico pueden dedicarse impunemente a alimentar las calamidades en sus orígenes, para luego proponer soluciones contingentes –siempre ineficaces– que las combatan en sus consecuencias. Son pirómanos que, después de prender fuego, tratan de tranquilizarnos, aduciendo que tienen un extintor a mano; y, a la vista del extintor, el pueblo sometido discute el modo de dirigir el chorrito contra las llamas, sin darse cuenta de que la raíz del mal está en el pirómano, no en las llamas; y que la solución no está en el extintor, sino en la reducción del pirómano.
Y, como tal, deseo darle difusión, ya que creo que encierra muchas e importantes claves.
Recomiendo leerlo despacio.
JUAN MANUEL DE PRADA
Uno de los rasgos más distintivos y definitorios de nuestra época es la incapacidad para percibir la idea, el denominador común o principio que explica los fenómenos que se despliegan ante nuestros ojos; y de ahí se desprende la incapacidad para combatir las calamidades que nos afligen, a las que atacamos en sus consecuencias, sin atender a sus orígenes (o lo que aún resulta más aflictivo, después de haberlas alimentado en sus orígenes). Así, el hombre contemporáneo se halla inmerso en un fárrago de problemas que no sabe cómo solucionar; o para los que dispone soluciones que sólo los combaten en su expresión contingente, sin atender a sus causas. Ocurre esto porque ya no existe una capacidad para enjuiciar la realidad desde una perspectiva abarcadora que la explique de modo coherente; y así todos nuestros juicios están atrapados en una telaraña de impresiones confusas y contradictorias. Y, cuanto más tratamos de enfrentarnos a lo contingente, más nos enredamos en su telaraña mistificadora.
Pruebas de esta incapacidad las tenemos por doquier: si aumenta el número de crímenes perpetrados por adolescentes, pensamos que la solución consiste en rebajar la edad penal; si las escuelas se han convertido en aquelarres donde triunfa la indisciplina, pensamos que la solución consiste en otorgar a los maestros rango de «autoridad pública»; si crecen los embarazos no deseados, pensamos que la solución se halla en repartir condones o en legalizar el aborto, etcétera. O bien proponemos soluciones alternativas, que entran en colisión con las soluciones expuestas; pero que comparten con ellas un mismo rasgo característico: son soluciones fundadas en juicios contingentes, incapaces de penetrar el meollo del problema, incapaces de abarcarlo por entero y de combatirlo en sus orígenes. Naturalmente, esta incapacidad para combatir las calamidades en sus orígenes beneficia a quienes han hecho del combate de las calamidades en sus consecuencias su coartada vital; que, por lo común, son los mismos que las han alimentado en sus orígenes. Y es que, manteniendo nuestro juicio sobre la realidad en un plano puramente contingente, se azuza el rifirrafe ideológico; y así se evita que los problemas sean sanados en su raíz. Porque la garantía de supervivencia del rifirrafe ideológico consiste en impedir que la gente llegue a saber dónde se halla la raíz del problema, engolfada como está en elegir entre las soluciones contingentes que se ofrecen a su elección.
Para garantizar su supervivencia, los promotores del rifirrafe ideológico cuentan con un poderosísimo instrumento de mistificación, disfrazado de «pluralidad», «libertad de opinión» y demás bellas falsedades muy del gusto de nuestra época. Consiste este instrumento en convertir los medios de comunicación en un pandemónium o guirigay de opiniones en porfía, proferidas por personas que, a imagen y semejanza de los promotores del rifirrafe ideológico, son incapaces de conducir los hechos hasta sus primeras causas, incapaces de hallar entre el embrollo de enrevesadas minucias con que nos golpea la realidad el hilo conductor que lleva hasta los principios originarios. Esta incapacidad para alcanzar los principios originarios suele deberse a que son personas carentes de principios, que sustituyen por una adscripción ideológica; y así, en lugar de rescatar del estrépito circundante la nota originaria que podría otorgar una melodía a la realidad, añaden nuevos ruidos discordantes al estrépito. De este pandemónium o guirigay se abastece luego el pueblo sometido (esto es, la ciudadanía); y cualquier intento de quebrar este círculo vicioso resulta un empeño estéril, porque la realidad se ha convertido ya en un campo de Agramante en el que cualquier razonamiento que trate de ascender hasta los orígenes del problema se torna ininteligible.
Y sí, en medio de este campo de Agramante en el que se desenvuelve el pueblo sometido, los promotores del rifirrafe ideológico pueden dedicarse impunemente a alimentar las calamidades en sus orígenes, para luego proponer soluciones contingentes –siempre ineficaces– que las combatan en sus consecuencias. Son pirómanos que, después de prender fuego, tratan de tranquilizarnos, aduciendo que tienen un extintor a mano; y, a la vista del extintor, el pueblo sometido discute el modo de dirigir el chorrito contra las llamas, sin darse cuenta de que la raíz del mal está en el pirómano, no en las llamas; y que la solución no está en el extintor, sino en la reducción del pirómano.
sábado, 26 de septiembre de 2009
sábado, 19 de septiembre de 2009
lunes, 29 de junio de 2009
El Pollo
¿Por qué el pollo cruza la carretera?
PROFESOR DE PRIMARIA: Porque quería llegar al otro lado.
PROFESOR DE SECUNDARIA: Aunque se lo explique, queridas bestias, no podrán entenderlo.
PROFESOR DE BACHILLER: No importa, no entra en Selectividad.
PROFESOR UNIVERSITARIO: Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se incluirá en el parcial de mañana) lean los apuntes desde la página 2 a la 3050.
ALUMNO DE LA LOGSE: ¿Qué es un pollo?
SÓCRATES: Sólo sé que no sé por qué el pollo ha cruzado la carretera.
PLATÓN: Por su bien. Al otro lado se encuentra la verdad.
ARISTÓTELES: Está en la naturaleza del pollo el cruzar las carreteras.
HIPÓCRATES: Ha cruzado la carretera por culpa de un exceso de secreciones en el páncreas.
MAQUIAVELO: Lo importante es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién importa el por qué? Solamente el fin de atravesar la carretera ya justifica cualquier motivo que hubiera tenido.
CAYO JULIO CÉSAR: Vino, vio y cruzó la carretera.
GALILEO: Y sin embargo, cruza.
DESCARTES: Este es un hecho empírico y, por tanto, incierto o dudable; habría que construir matemáticamente al pollo, previo sometimiento del animal a la duda metódica universal para comprobar que éste, efectivamente, es. El resultado sería probablemente que no podemos afirmar la existencia, en principio, del pollo, aunque esto ni nos interesa, porque la verdad sólo está en la certeza matemática.
NIETZSCHE: El pollo ha muerto por cruzar la carretera.
KARL MARX: Era históricamente inevitable que el pollo cruzara.
MIHAIL BAKUNIN: Una vez que el pollo se ponga en huelga general, la carretera se hundirá y desaparecerá, y nunca más tendrá que cruzar por su asfalto opresor y clasista. El pollo será libre.
LENIN: El pollo forma parte de la vanguardia socialista. Pronto otros pollos, tras reconocer su condición de clase proletaria, le seguirán por la carretera en pos de la revolución.
DARWIN: A lo largo de grandes períodos de tiempo, los pollos han sido seleccionados naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar carreteras.
FREUD: El hecho de que estés preocupado por qué el pollo cruza la carretera revela tu inseguridad sexual Edipo Avícola.
EINSTEIN: El hecho de que sea el pollo el que cruce la carretera o que sea la carretera la que se mueve bajo el pollo, depende. Es relativo al referencial.
MARTIN LUTHER KING JR: He tenido un sueño donde todos los pollos eran libres de cruzar una carretera sin tener que justificar sus actos.
BUDA: Preguntar, eso niega tu propia naturaleza de pollo.
MOISÉS: ...Y Dios bajó de los cielos y le dijo al pollo: "Cruza la carretera". Y el pollo cruzó la carretera y todos se regocijaron.
MAHOMA: Todo pollo debe peregrinar al menos una vez en su vida al otro lado de la carretera.
IGLESIA DE LA CIENCIOLOGÍA: La razón está en vosotros, pero no la conocéis todavía. Mediante un módico pago de 1500 dólares, más el alquiler de un detector de mentiras y un análisis psicológico que nos permitirá descubrir la razón.
ANNE IGARTIBURU: El pollo ha cruzado a Marina Do´r Ciudad de vacaciones.
BELÉN ESTEBAN: Andreita coño, comete el pollo!!
DGT: No podemos cruzar la carretera por ti.
FRANCISCO UMBRAL: Yo he venido aquí a hablar de mi libro... Y pasa el tiempo y sólo se habla de pollos...
FUNCIONARIO: Ahora mismo vamos a cerrar y no se lo puedo explicar, venga mañana.
COTILLA: ¡No te vas a creer lo que hizo el pollo del 4ºB! ¡Ni te lo imaginas!
FIDEL CASTRO: El pollo es un desertor, por eso cruzó la carretera; pero se arrepentirá de las injusticias de la otra carretera y créanme, el pollo volverá.
RICHARD M. NIXON: El pollo no cruzó la carretera, repito, el pollo no cruzó nunca la carretera.
BILL CLINTON: Juro sobre la constitución que no ha pasado nada entre el pollo y yo .
STALIN: Hay que fusilar al pollo inmediatamente y también a los testigos de la escena y a 10 personas más escogidas al azar por no haber impedido este acto subversivo.
HITLER: ¡Un pollo cruza la carretera!, ¡¡¡¡APLASTADLO!!!!!
AZNAR: El pollo iba en misión humanitaria, repito, ese pollo iba en misión humanitaria.
FELIPE GONZÁLEZ: Yo me enteré que cruzó el pollo la carretera por los periódicos, repito, me enteré por los periódicos.
ARIAS NAVARRO: (Mientras llora) Españoles... el pollo... ha cruzado...
GEORGE W. BUSH: El hecho de que el pollo haya cruzado la carretera a pesar de las resoluciones de la ONU representa un grave ataque a la democracia, la justicia y la libertad. Esto prueba sin ninguna duda que teníamos que haber bombardeado esta carretera hace tiempo. Con el objetivo de garantizar la paz en esa región y para evitar que los valores que defendemos sean otra vez atacados por este tipo de terrorismo, el Gobierno de los Estados Unidos de América ha decidido enviar 17 portaaviones, 46 destructores y 154 fragatas, con el apoyo desde tierra de 243.000 soldados de infantería y por el aire de 846 bombarderos, que tendrán por misión, en nombre de la libertad y de la democracia, el eliminar todo asomo de vida en los gallineros a 5,000 Km. a la redonda, y después, asegurarse con unos disparos de misiles muy precisos de que todo lo que parezca de lejos o de cerca a un gallinero sea reducido a un montón de cenizas y no pueda nunca más desafiar a nuestra acción con su arrogancia. Hemos decidido también que después, este país será generosamente dirigido por nuestro gobierno, que reconstruirá gallineros según las normas vigentes de seguridad, poniendo a su frente a un gallo elegido democráticamente por el embajador de los USA. Para financiar todas estas reconstrucciones, nos conformaremos con el control absoluto de toda la producción de cereales de la región durante 30 años, sabiendo que los habitantes locales se beneficiaran de una tarifa preferente sobre una parte de la producción, a cambio de su total cooperación. En este nuevo país de justicia, paz y libertad, podemos asegurarles que nunca más un pollo intentará cruzar una carretera, por la simple razón que no habrá más carreteras y que los pollos no tendrán patas. Que Dios bendiga América.
miércoles, 20 de mayo de 2009
De nuevo
En primer lugar, gracias a todos los "felicitantes". Efectivamente, fue el 16.
En segundo lugar, he propuesto como GOD, GOW y con altas probabilidades de GOY (y mira que hay competencia) a la señorita Bibiana Aido.
Estoy escribiendo una entrada sobre ello, pero, os soy sincero, después de dos horas dándole vueltas no he encontrado cómo hincarle el diente (¿será la falta de práctica de escribir que arrastro últimamente? ¿O será, más bien, que con tantas barbaridades e idioteces es complicado razonar con claridad?).
Bueno, en todo caso, un saludo a todos.
En segundo lugar, he propuesto como GOD, GOW y con altas probabilidades de GOY (y mira que hay competencia) a la señorita Bibiana Aido.
Estoy escribiendo una entrada sobre ello, pero, os soy sincero, después de dos horas dándole vueltas no he encontrado cómo hincarle el diente (¿será la falta de práctica de escribir que arrastro últimamente? ¿O será, más bien, que con tantas barbaridades e idioteces es complicado razonar con claridad?).
Bueno, en todo caso, un saludo a todos.
jueves, 30 de abril de 2009
Benedicto
A ver si me he enterado bien. Porque el asunto es de locos.
La Mesa del Congreso ha admitido a trámite una iniciativa de un tal Joan Herrera (personajillo que daría para escribir una tragicomedia), comunista él, para debatir en Pleno una reprobación al Papa Benedicto XVI.
Sobre la marcha, sin paños calientes :
Uno.- ¿Quiénes se creen que son éstos idiotas? (¡Eh, sin insultar! Que somos los faros y pilares de la cultura occidental).
Dos.- Nuestros políticos (dime de qué presumes y te diré de lo que careces) frecuentemente se erigen en maestros de moral y ética, cuando en la mayoría de las ocasiones o carecen de ambas o no tienen ninguna base ni cultural ni filosófica que apoye sus “palabras huecas”. Bueno sí; corrijo. Filosofías trasnochadas que hace ya tiempo abandonaron la historia de la humanidad por inútiles y que se reproducen cíclicamente. Hacen que saben de todo, hablan de todo, opinan de todo, pero su ignorancia es, a veces, mayúscula (Vd.lo que pasa es que es un retrógrado y un inmovilista).
Tres.- Al menos les daría cierta fuerza moral si, a la par, debatiesen una condena a los líderes chiíes, suníes, wahabitas y similares familias, ya que no carecen de motivos para ser “reprobados” (Bueno, Vd.exagera. Irán, Arabia Saudí, Pakistán, ... , son paraísos de tolerancia, respeto, convivencia e igualdad. No sé qué tienen de malo).
Cuatro.- Sumando lo que cobran los 350 energúmenos (más el personal auxiliar, seguridad, catering, ...) y dividiendo el montante entre el número de horas de plenos / mes me sale una burrada de euros. O sea, que debatir una idiotez nos va a costar una pasta (¿Qué pasa? Pagamos a escote y se nota menos. Además, los camaradas de algo tendrán que vivir).
Cinco.- Como en España no existen apenas problemas, habrá que pasar el rato como sea. Pobres; lo que se tienen que aburrir (Oiga, creo que Vd.es un facha y un carca).
Y ¿al final? Que todo el mundo habla, todos comentan pero nadie sabe realmente (ni se han molestado en saber), lo que dijo realmente el Santo Padre.
Animo a que visitéis el siguiente enlace.
http://www.buigle.com/papa.htm
Si es que ...
La Mesa del Congreso ha admitido a trámite una iniciativa de un tal Joan Herrera (personajillo que daría para escribir una tragicomedia), comunista él, para debatir en Pleno una reprobación al Papa Benedicto XVI.
Sobre la marcha, sin paños calientes :
Uno.- ¿Quiénes se creen que son éstos idiotas? (¡Eh, sin insultar! Que somos los faros y pilares de la cultura occidental).
Dos.- Nuestros políticos (dime de qué presumes y te diré de lo que careces) frecuentemente se erigen en maestros de moral y ética, cuando en la mayoría de las ocasiones o carecen de ambas o no tienen ninguna base ni cultural ni filosófica que apoye sus “palabras huecas”. Bueno sí; corrijo. Filosofías trasnochadas que hace ya tiempo abandonaron la historia de la humanidad por inútiles y que se reproducen cíclicamente. Hacen que saben de todo, hablan de todo, opinan de todo, pero su ignorancia es, a veces, mayúscula (Vd.lo que pasa es que es un retrógrado y un inmovilista).
Tres.- Al menos les daría cierta fuerza moral si, a la par, debatiesen una condena a los líderes chiíes, suníes, wahabitas y similares familias, ya que no carecen de motivos para ser “reprobados” (Bueno, Vd.exagera. Irán, Arabia Saudí, Pakistán, ... , son paraísos de tolerancia, respeto, convivencia e igualdad. No sé qué tienen de malo).
Cuatro.- Sumando lo que cobran los 350 energúmenos (más el personal auxiliar, seguridad, catering, ...) y dividiendo el montante entre el número de horas de plenos / mes me sale una burrada de euros. O sea, que debatir una idiotez nos va a costar una pasta (¿Qué pasa? Pagamos a escote y se nota menos. Además, los camaradas de algo tendrán que vivir).
Cinco.- Como en España no existen apenas problemas, habrá que pasar el rato como sea. Pobres; lo que se tienen que aburrir (Oiga, creo que Vd.es un facha y un carca).
Y ¿al final? Que todo el mundo habla, todos comentan pero nadie sabe realmente (ni se han molestado en saber), lo que dijo realmente el Santo Padre.
Animo a que visitéis el siguiente enlace.
http://www.buigle.com/papa.htm
Si es que ...
lunes, 27 de abril de 2009
Relax
Como estoy tan aburrido y decepcionado con los inútiles y trileros que nos gobiernan, como las noticias absurdas y negativas crecen por doquier, cambio de tercio.
Un poco de humor siempre viene bien para superar la crisis (o al menos sobrellevarla con alegría).
Espero que os guste.
¡ QUE LA PINTE EL INGLES !
El alcalde de Miami convoca un concurso para pintar la fachada del Ayuntamiento y le entregan 3 ofertas (a saber : de un inglés, un alemán y un español).
La del inglés asciende a 3 millones de dólares, la del alemán a 6 millones, y la del español a 9 millones.
Ante tales diferencias, se entrevista con los ofertantes por separado, para que justifiquen sus presupuestos.
El inglés dice que él usa pintura acrílica para exteriores en dos capas y que cuesta 1 millón; en andamios, brochas, equipos y seguros se va otro millón y el otro millón restante es la mano de obra.
El alemán justifica su oferta diciendo que él es mejor pintor, que usa pintura de poliuretano con tres capas, cuyo costo asciende a 3 millones. En andamios, otros materiales, equipos y seguros se gasta otros 2 millones y el millón restante es la manode obra.
El último, que es el que finalmente gana la licitación ya que el alcalde asegura que es el presupuesto mejor justificado, resulta ser el español, que le dijo:
- Mire Alcalde, 3 Millones son para usted, otros 3 para mí y los 3 restantes ¡se los damos al inglés para que nos pinte la fachada!
P.D.¡¡¡CUALQUIER PARECIDO CON LA VIDA POLÍTICA DE TU MUNICIPIO O COMUNIDAD AUTONOMA ES PURA COINCIDENCIA!!!
(Paloma, amiga, mantennos al corriente de la situación en tu país. Os acompañamos y rezamos por vosotros).
Un poco de humor siempre viene bien para superar la crisis (o al menos sobrellevarla con alegría).
Espero que os guste.
¡ QUE LA PINTE EL INGLES !
El alcalde de Miami convoca un concurso para pintar la fachada del Ayuntamiento y le entregan 3 ofertas (a saber : de un inglés, un alemán y un español).
La del inglés asciende a 3 millones de dólares, la del alemán a 6 millones, y la del español a 9 millones.
Ante tales diferencias, se entrevista con los ofertantes por separado, para que justifiquen sus presupuestos.
El inglés dice que él usa pintura acrílica para exteriores en dos capas y que cuesta 1 millón; en andamios, brochas, equipos y seguros se va otro millón y el otro millón restante es la mano de obra.
El alemán justifica su oferta diciendo que él es mejor pintor, que usa pintura de poliuretano con tres capas, cuyo costo asciende a 3 millones. En andamios, otros materiales, equipos y seguros se gasta otros 2 millones y el millón restante es la manode obra.
El último, que es el que finalmente gana la licitación ya que el alcalde asegura que es el presupuesto mejor justificado, resulta ser el español, que le dijo:
- Mire Alcalde, 3 Millones son para usted, otros 3 para mí y los 3 restantes ¡se los damos al inglés para que nos pinte la fachada!
P.D.¡¡¡CUALQUIER PARECIDO CON LA VIDA POLÍTICA DE TU MUNICIPIO O COMUNIDAD AUTONOMA ES PURA COINCIDENCIA!!!
(Paloma, amiga, mantennos al corriente de la situación en tu país. Os acompañamos y rezamos por vosotros).
domingo, 19 de abril de 2009
LA TRAMPA DE LOS 16.
Tomado de un comentario de PALOMA. Gracias, amiga.
La trampa de los dieciséis.
—No te alarmes, colega —me dijo Kloster hace unos días—; no es preciso que salgas huyendo del país. Créeme, las niñas de 16 años no abortarán sin pedir permiso a papá. ¡ Cómo va a consentir nuestro gobierno semejante despropósito !
Para matar a un niño hay que ser mayor de edad o, al menos, que el abuelo sea cómplice de la faena. Nuestros amados líderes promoverán el aborto en familia, o sea, con más implicados.
La futura ley, ya lo verás, dejará claro que es preciso contar, al menos, con cuatro personas y media: una chica engañada, un cirujano sin escrúpulos, un abuelo que pague la factura, un psicólogo para anestesiar la conciencia de la mamá y un cadáver tan pequeño, tan pequeño, que casi no parezca cadáver.
Kloster no suele bromear con estas cosas y yo tampoco. O sea, que con su peculiar facundia hablaba muy en serio y supongo que tiene razón. Luego, me reveló lo que él llama “la trampa”.
—Supongamos —y por desgracia no es mucho suponer— que dentro de un año o dos el gobierno de turno decide legalizar el suicidio asistido. La “hoja de ruta” será más o menos ésta: Primero se filtra un rumor-sonda a la prensa amiga: “el gobierno está dispuesto a regular por ley el derecho a morir dignamente”. Es muy importante elegir bien las palabras: “derecho” y “dignidad” son vocablos hipnóticos muy adecuados para el caso. Conviene repetirlos para que vaya calando en el personal la idea de que uno tiene “derecho” a terminar con su existencia por las bravas y que, para conservar la propia dignidad, nada mejor que decidir el día y la hora del deceso.
A continuación se busca un caso límite; una de esas historias que conmueven a todos; se manipula convenientemente y se hace una peli bien subvencionada por el Ministerio de la cosa. Por último, se pregona que la ley no atentará contra nadie, ya que a nadie se le obligará a suicidarse. Sin embargo bastará con que el suicida tenga 16 años y firme la solicitud adjuntando el DNI, para proceder a la interrupción voluntaria de su miserable vida con cargo de la Seguridad Social, o sea, con todas las garantías higiénico-sanitarias.
Es previsible que la opinión pública reaccione con estupor y que las organizaciones defensoras de la vida salgan a la calle. La Plaza de Colón volverá a llenarse de ciudadanos: dos millones según los organizadores y varios centenares según el cuerpo de bomberos. Da igual. Lo malo sería que cayéramos una vez más en la trampa.
Y es que el ministro del ramo, intimidado por la “multitud vociferante”, recibirá a una comisión de los partidarios de la vida y dialogará a tope. Cederá en la cuestión de los 16 años y dirá que bueno, que 18. Garantizará a los manifestantes que nadie podrá interrumpir su vida sin cumplir algunos otros requisitos como la consulta familiar, el asesoramiento de expertos en la materia, etc. Y además el servicio de matarifes ya no será gratuito; habrá que pagar unos simbólicos euritos para el tercer mundo, y al suicida no se le privará del derecho a reclamar en caso de que algo falle y lo dejen a medias.
Como los partidarios de la vida humana no estarán de acuerdo ni siquiera así, el mensaje del gobierno será claro: entre los “fundamentalistas”, anclados en el pasado que no quieren saber nada de ampliar derechos, y los radicales que pretenden liberalizar el suicidio sin límites, ellos elaborarán una ley “progresista y centrada” que nos permitirá “avanzar” hacia un futuro laico, feliz y soleado, que será la envidia de los países de nuestro entorno.
—O sea…, que lo del aborto a 16 años sólo pretendía darnos carnaza. Nunca pensaron en serio en autorizarlo; era una especie de juego.
—Así es, colega, un juego..., y un juego vil, que no hay que jugarlo a ciegas, pues juegas cien veces, mil, y de las mil ves, febril, que o te pasas o no llegas.
Lo dijo don Mendo y tenía razón. Esta vez “nos pasamos” gritando contra los 16 años, sin comprender que la batalla era otra.
Para vencerla hay que plantarse.
La trampa de los dieciséis.
—No te alarmes, colega —me dijo Kloster hace unos días—; no es preciso que salgas huyendo del país. Créeme, las niñas de 16 años no abortarán sin pedir permiso a papá. ¡ Cómo va a consentir nuestro gobierno semejante despropósito !
Para matar a un niño hay que ser mayor de edad o, al menos, que el abuelo sea cómplice de la faena. Nuestros amados líderes promoverán el aborto en familia, o sea, con más implicados.
La futura ley, ya lo verás, dejará claro que es preciso contar, al menos, con cuatro personas y media: una chica engañada, un cirujano sin escrúpulos, un abuelo que pague la factura, un psicólogo para anestesiar la conciencia de la mamá y un cadáver tan pequeño, tan pequeño, que casi no parezca cadáver.
Kloster no suele bromear con estas cosas y yo tampoco. O sea, que con su peculiar facundia hablaba muy en serio y supongo que tiene razón. Luego, me reveló lo que él llama “la trampa”.
—Supongamos —y por desgracia no es mucho suponer— que dentro de un año o dos el gobierno de turno decide legalizar el suicidio asistido. La “hoja de ruta” será más o menos ésta: Primero se filtra un rumor-sonda a la prensa amiga: “el gobierno está dispuesto a regular por ley el derecho a morir dignamente”. Es muy importante elegir bien las palabras: “derecho” y “dignidad” son vocablos hipnóticos muy adecuados para el caso. Conviene repetirlos para que vaya calando en el personal la idea de que uno tiene “derecho” a terminar con su existencia por las bravas y que, para conservar la propia dignidad, nada mejor que decidir el día y la hora del deceso.
A continuación se busca un caso límite; una de esas historias que conmueven a todos; se manipula convenientemente y se hace una peli bien subvencionada por el Ministerio de la cosa. Por último, se pregona que la ley no atentará contra nadie, ya que a nadie se le obligará a suicidarse. Sin embargo bastará con que el suicida tenga 16 años y firme la solicitud adjuntando el DNI, para proceder a la interrupción voluntaria de su miserable vida con cargo de la Seguridad Social, o sea, con todas las garantías higiénico-sanitarias.
Es previsible que la opinión pública reaccione con estupor y que las organizaciones defensoras de la vida salgan a la calle. La Plaza de Colón volverá a llenarse de ciudadanos: dos millones según los organizadores y varios centenares según el cuerpo de bomberos. Da igual. Lo malo sería que cayéramos una vez más en la trampa.
Y es que el ministro del ramo, intimidado por la “multitud vociferante”, recibirá a una comisión de los partidarios de la vida y dialogará a tope. Cederá en la cuestión de los 16 años y dirá que bueno, que 18. Garantizará a los manifestantes que nadie podrá interrumpir su vida sin cumplir algunos otros requisitos como la consulta familiar, el asesoramiento de expertos en la materia, etc. Y además el servicio de matarifes ya no será gratuito; habrá que pagar unos simbólicos euritos para el tercer mundo, y al suicida no se le privará del derecho a reclamar en caso de que algo falle y lo dejen a medias.
Como los partidarios de la vida humana no estarán de acuerdo ni siquiera así, el mensaje del gobierno será claro: entre los “fundamentalistas”, anclados en el pasado que no quieren saber nada de ampliar derechos, y los radicales que pretenden liberalizar el suicidio sin límites, ellos elaborarán una ley “progresista y centrada” que nos permitirá “avanzar” hacia un futuro laico, feliz y soleado, que será la envidia de los países de nuestro entorno.
—O sea…, que lo del aborto a 16 años sólo pretendía darnos carnaza. Nunca pensaron en serio en autorizarlo; era una especie de juego.
—Así es, colega, un juego..., y un juego vil, que no hay que jugarlo a ciegas, pues juegas cien veces, mil, y de las mil ves, febril, que o te pasas o no llegas.
Lo dijo don Mendo y tenía razón. Esta vez “nos pasamos” gritando contra los 16 años, sin comprender que la batalla era otra.
Para vencerla hay que plantarse.
martes, 7 de abril de 2009
Carlos Herrera - DOMINGO DE RAMOS, DOMINGO DE LAZOS
Porque me ha gustado; porque me parece genial; porque me da envidia no haberlo escrito yo; en fín, porque me da la real gana, cuelgo aquí un artículo de Carlos Herrera aparecido en el suplemento XL Semanal. Espero que os guste.

Hoy es Domingo de Ramos. Borriquitas por doquier. Chiquillos por delante, «un sol entre las manos» y padres a la vera. Ilusiones de cera, estrenos de Pascua, palmas rizadas, esplendores por inaugurar y zapatos nuevos en los pies. Colores pastel en el rostro joven de la primavera, pecadillos a la mar, corazones derretidos al calor de abril, entrada sabrosa en Jerusalén y Dios en andas campando a sus anchas. Se abre la espita de la Semana Santa, capirotes en bandada y llanto en las risas de domingo. Lo sabido, lo de todos los años. Si acaso, una novedad: algunas hermandades han decidido mostrar su postura opuesta al aborto y a la ampliación que proyecta el Gobierno de España. En algunas ciudades lucirán lazos blancos y en otras manifestarán ceremonialmente su disconformidad. La irritación está servida. Sorprendentemente, añado. ¿Qué hay de anacrónico en ello? Para ser miembro de una hermandad de penitencia es menester manifestar la fe católica mediante los correspondientes certificados de bautismo y es de obligado cumplimiento la adhesión a los preceptos elementales del dogma correspondiente. Una hermandad no le pregunta a cada nazareno qué pasa por su cabeza mientras procesiona, pero sí obliga a que éstos conozcan sus posturas acerca de los desafíos de este mundo. La Iglesia es disconforme con las prácticas abortistas, con lo que parece elemental que se manifiesten en ese sentido. Nadie está obligado a formar parte de una cofradía ni a realizar estación de penitencia alguna. ¿Dónde está el problema? Las autoridades políticas que promocionan la ley de marras andan profundamente irritadas por el hecho de que este tipo de asociaciones se posicionen en contra de una normativa gubernamental que consideran improcedente. Las voces sectarias han elaborando un mensaje esencial: «No mezclen religión con política». Hacen como Franco cuando aconsejó a un coetáneo aquello de «haga como yo: no se meta en política». El mensaje es indudablemente perverso, ya que lleva implícito un mandato excluyente: la política es cosa exclusivamente de políticos y vosotros, simplemente, os podéis dedicar a lo elementalmente festivo, a la decoración superficial de las sociedades, a manifestaciones culturales, a ilustrar la tradición de diversos colectivos. ¿Quiénes sois vosotros, simples nazarenos, para reconvenir a un gobierno? ¿Quién le ha dicho a esta partida de imbéciles que ellos son soberanos para decidir quién tiene derecho y quién no para manifestar sus creencias? Una cofradía actuará de forma correcta siempre y cuando se manifieste acorde con el pensamiento dominante; entonces puede entrar en política. Si es para incomodarnos, no. Peligroso deslizamiento hacia el pensamiento totalitario. Una joven de dieciséis años no puede tatuarse un brazo si no presenta el preceptivo permiso paterno. Sin embargo, sí podrá abortar sin necesidad de consultarlo con sus custodios. Algo tan sumamente irracional acaba de ser propuesto en un proyecto de ley que todos estos capullos sulfurados consideran irreprochable. Si lo reprochas desde una hermandad con reglas concretamente católicas, corres el peligro de que te acusen de medievalista y de que te nieguen el derecho a manifestarlo aún no sé bien en nombre de qué. Te dicen que te otorgan subvenciones y que, por lo tanto, eres preso de su voluntad. ¿Cabe mayor sinvergonzonería? Una cofradía, según el criterio de toda esta colección de mediocres mentales, debe limitarse al papel decorativo de fiestas patronales y al lucrativo negocio de ingresos por atractivo turístico. Pensar, no. Pensar está prohibido si piensas en contra de lo que decido yo. Dedicaos a encender vuestros cirios, a pasear vuestros santos, a prender vuestros pebeteros y a tocar vuestra música. Yo, el poder, os cortaré el tráfico y os despejaré el panorama. Pero a partir de ahí no se os ocurra chistarme. «No podemos dejar la Semana Santa en manos exclusivamente de los católicos», llegó a decir uno de estos estólidos, los mismos que pretenden que el laicismo convierta una procesión religiosa en un desfile civil de cuatro monos políticos con vara y estandarte. No hagan caso de tanta estupidez. Si no quieren manifestarse en contra de dicha ley, no lo hagan; pero si quieren que su posición no pase inadvertida, sean consecuentes con lo que significa vestirse hoy de nazareno. Feliz Domingo de Ramos, en cualquier caso.
(CARLOS HERRERA)

Hoy es Domingo de Ramos. Borriquitas por doquier. Chiquillos por delante, «un sol entre las manos» y padres a la vera. Ilusiones de cera, estrenos de Pascua, palmas rizadas, esplendores por inaugurar y zapatos nuevos en los pies. Colores pastel en el rostro joven de la primavera, pecadillos a la mar, corazones derretidos al calor de abril, entrada sabrosa en Jerusalén y Dios en andas campando a sus anchas. Se abre la espita de la Semana Santa, capirotes en bandada y llanto en las risas de domingo. Lo sabido, lo de todos los años. Si acaso, una novedad: algunas hermandades han decidido mostrar su postura opuesta al aborto y a la ampliación que proyecta el Gobierno de España. En algunas ciudades lucirán lazos blancos y en otras manifestarán ceremonialmente su disconformidad. La irritación está servida. Sorprendentemente, añado. ¿Qué hay de anacrónico en ello? Para ser miembro de una hermandad de penitencia es menester manifestar la fe católica mediante los correspondientes certificados de bautismo y es de obligado cumplimiento la adhesión a los preceptos elementales del dogma correspondiente. Una hermandad no le pregunta a cada nazareno qué pasa por su cabeza mientras procesiona, pero sí obliga a que éstos conozcan sus posturas acerca de los desafíos de este mundo. La Iglesia es disconforme con las prácticas abortistas, con lo que parece elemental que se manifiesten en ese sentido. Nadie está obligado a formar parte de una cofradía ni a realizar estación de penitencia alguna. ¿Dónde está el problema? Las autoridades políticas que promocionan la ley de marras andan profundamente irritadas por el hecho de que este tipo de asociaciones se posicionen en contra de una normativa gubernamental que consideran improcedente. Las voces sectarias han elaborando un mensaje esencial: «No mezclen religión con política». Hacen como Franco cuando aconsejó a un coetáneo aquello de «haga como yo: no se meta en política». El mensaje es indudablemente perverso, ya que lleva implícito un mandato excluyente: la política es cosa exclusivamente de políticos y vosotros, simplemente, os podéis dedicar a lo elementalmente festivo, a la decoración superficial de las sociedades, a manifestaciones culturales, a ilustrar la tradición de diversos colectivos. ¿Quiénes sois vosotros, simples nazarenos, para reconvenir a un gobierno? ¿Quién le ha dicho a esta partida de imbéciles que ellos son soberanos para decidir quién tiene derecho y quién no para manifestar sus creencias? Una cofradía actuará de forma correcta siempre y cuando se manifieste acorde con el pensamiento dominante; entonces puede entrar en política. Si es para incomodarnos, no. Peligroso deslizamiento hacia el pensamiento totalitario. Una joven de dieciséis años no puede tatuarse un brazo si no presenta el preceptivo permiso paterno. Sin embargo, sí podrá abortar sin necesidad de consultarlo con sus custodios. Algo tan sumamente irracional acaba de ser propuesto en un proyecto de ley que todos estos capullos sulfurados consideran irreprochable. Si lo reprochas desde una hermandad con reglas concretamente católicas, corres el peligro de que te acusen de medievalista y de que te nieguen el derecho a manifestarlo aún no sé bien en nombre de qué. Te dicen que te otorgan subvenciones y que, por lo tanto, eres preso de su voluntad. ¿Cabe mayor sinvergonzonería? Una cofradía, según el criterio de toda esta colección de mediocres mentales, debe limitarse al papel decorativo de fiestas patronales y al lucrativo negocio de ingresos por atractivo turístico. Pensar, no. Pensar está prohibido si piensas en contra de lo que decido yo. Dedicaos a encender vuestros cirios, a pasear vuestros santos, a prender vuestros pebeteros y a tocar vuestra música. Yo, el poder, os cortaré el tráfico y os despejaré el panorama. Pero a partir de ahí no se os ocurra chistarme. «No podemos dejar la Semana Santa en manos exclusivamente de los católicos», llegó a decir uno de estos estólidos, los mismos que pretenden que el laicismo convierta una procesión religiosa en un desfile civil de cuatro monos políticos con vara y estandarte. No hagan caso de tanta estupidez. Si no quieren manifestarse en contra de dicha ley, no lo hagan; pero si quieren que su posición no pase inadvertida, sean consecuentes con lo que significa vestirse hoy de nazareno. Feliz Domingo de Ramos, en cualquier caso.
(CARLOS HERRERA)
martes, 31 de marzo de 2009
MENUDO GANADO HABEMUS
Como esto es un Saco sin Fondo, aquí cabe de todo. Así que hoy voy a dar una pequeña tregua a mi proverbial exquisita educación. Y, con permiso, me desataré (aunque sólo un poco, que todavía quedan clases).
Repasando hoy la prensa me encuentro con varias noticias que me dejan perplejo. Así que se me hace muy difícil otorgar el afamado título de “Gilipollas of the day” (bueno, todavía no es muy afamado, pero pienso instituirlo).
Espero que mis fantásticos y fieles lectores me ayuden a despejar la duda votando por uno u otro. Aunque, la verdad, creo que se lo merecen todos (está difícil ésto, sí).
La prime :
Marruecos expulsa a cinco misioneras evangélicas por practicar “proselitismo”. Según la Policía Judicial de Casablanca fueron sorprendidas en “flagrante delito” mientras se encontraban en un “acto de proselitismo”.
Vamos, que las debieron sorprender en Misa o dando Catequesis. Delitos horrendos en un país islámico (y eso que Marruecos no es el peor). Opino que, en justa reciprocidad y por la misma razón, cerremos todas las mezquitas y expulsemos a cualquiera que practique el Ramadán (incluidos los futbolistas).
¡GP!
La segun :
Cayo Lara (Izquierda Unida) haciendo méritos. Afirma que la campaña contra el aborto que están llevando a cabo los obispos “la pagan todos los españoles” con los 231 millones que le “ha regalado” el gobierno socialista a través de las asignaciones tributarias.
La campaña no la llevan a cabo los obispos sino organizaciones sociales.
El gobierno socialista no ha regalado nada. Son los ciudadanos marcando la X los que asignan esa cantidad a quien les apetece.
Propongo que en la próxima declaración de la renta incluyan otras casillas voluntarias (marque Vd.la X) sobre si deseamos que el Estado sufrague a los partidos políticos (especialmente a IU, casilla aparte), a los sindicatos, etc. (que esos sí que son vividores del cuento). Seguro que el tal Cayo tendría que acudir a Cáritas (¿hacemos la prueba sólo un año?).
¡GP!
La terce :
Esta me da la risa.
El Gobierno-Consejo de Ministros se reúne un domingo por la tarde (cosa muy normal y habitual), destituye a todos los Consejeros y toma el control de Caja Castilla La Mancha (cosa que, como todo el mundo sabe, se hace casi cada quincena).
Y Solbes declara “la decisión que hemos tomado es menor, de trámite” y el Gobierno afirma que no había ningún problema, que CCM es sólida y solvente.
¡Já, já, já,...!
¡GP!
La cuarta (y última) :
“Míreme a la cara. ¿Es consciente del daño que está haciendo a la sociedad su proceder y su comportamiento? Debe usted hacer algo, tenga la hombría de bien y la valentía de asumir sus responsabilidades... Tiene usted la última oportunidad para salvar la poca dignidad que le queda” (Juan Pedro Hdez.Moltó a Mariano Rubio).
Perdonen, sobre ésta no opino (¡jé, jé, jé, jé, ...!).
¡GP!
Hay más, pero no os lo quiero poner difícil. Estas cuatro ya son suficientemente representativas de cómo anda el patio.
¡Hala! ¡A votar! (que a mí me da la risa).
(Nota del autor : GP = Gran Premio o GP = Gilipollas, según la personal sensibilidad sugiera a cada uno).
Repasando hoy la prensa me encuentro con varias noticias que me dejan perplejo. Así que se me hace muy difícil otorgar el afamado título de “Gilipollas of the day” (bueno, todavía no es muy afamado, pero pienso instituirlo).
Espero que mis fantásticos y fieles lectores me ayuden a despejar la duda votando por uno u otro. Aunque, la verdad, creo que se lo merecen todos (está difícil ésto, sí).
La prime :
Marruecos expulsa a cinco misioneras evangélicas por practicar “proselitismo”. Según la Policía Judicial de Casablanca fueron sorprendidas en “flagrante delito” mientras se encontraban en un “acto de proselitismo”.
Vamos, que las debieron sorprender en Misa o dando Catequesis. Delitos horrendos en un país islámico (y eso que Marruecos no es el peor). Opino que, en justa reciprocidad y por la misma razón, cerremos todas las mezquitas y expulsemos a cualquiera que practique el Ramadán (incluidos los futbolistas).
¡GP!
La segun :
Cayo Lara (Izquierda Unida) haciendo méritos. Afirma que la campaña contra el aborto que están llevando a cabo los obispos “la pagan todos los españoles” con los 231 millones que le “ha regalado” el gobierno socialista a través de las asignaciones tributarias.
La campaña no la llevan a cabo los obispos sino organizaciones sociales.
El gobierno socialista no ha regalado nada. Son los ciudadanos marcando la X los que asignan esa cantidad a quien les apetece.
Propongo que en la próxima declaración de la renta incluyan otras casillas voluntarias (marque Vd.la X) sobre si deseamos que el Estado sufrague a los partidos políticos (especialmente a IU, casilla aparte), a los sindicatos, etc. (que esos sí que son vividores del cuento). Seguro que el tal Cayo tendría que acudir a Cáritas (¿hacemos la prueba sólo un año?).
¡GP!
La terce :
Esta me da la risa.
El Gobierno-Consejo de Ministros se reúne un domingo por la tarde (cosa muy normal y habitual), destituye a todos los Consejeros y toma el control de Caja Castilla La Mancha (cosa que, como todo el mundo sabe, se hace casi cada quincena).
Y Solbes declara “la decisión que hemos tomado es menor, de trámite” y el Gobierno afirma que no había ningún problema, que CCM es sólida y solvente.
¡Já, já, já,...!
¡GP!
La cuarta (y última) :
“Míreme a la cara. ¿Es consciente del daño que está haciendo a la sociedad su proceder y su comportamiento? Debe usted hacer algo, tenga la hombría de bien y la valentía de asumir sus responsabilidades... Tiene usted la última oportunidad para salvar la poca dignidad que le queda” (Juan Pedro Hdez.Moltó a Mariano Rubio).
Perdonen, sobre ésta no opino (¡jé, jé, jé, jé, ...!).
¡GP!
Hay más, pero no os lo quiero poner difícil. Estas cuatro ya son suficientemente representativas de cómo anda el patio.
¡Hala! ¡A votar! (que a mí me da la risa).
(Nota del autor : GP = Gran Premio o GP = Gilipollas, según la personal sensibilidad sugiera a cada uno).
viernes, 27 de marzo de 2009
HIPOCRESIA
Una de los defectos más abominables y asquerosos es la hipocresía.
Decir una cosa y hacer su contraria.
Ver, como dice el Evangelio, “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.
Y yo acuso a los dirigentes del PSOE en La Rioja de hipócritas, de falsos, de cínicos, de caraduras y de dobles.
Todo esto viene a cuento del ya famoso video que en un colegio de Logroño se proyectó al alumnado, mostrándoles la realidad del aborto.
Algunos padres se escandalizaron porque a sus hijas de 16, 17 y 18 años se les mostraron fetos destrozados, cadáveres descuartizados.
Y el PSOE, recogiendo el guante, cuestiona públicamente :
“Por qué no conocían las familias previamente que se iba a proyectar el video y por qué no se les ha pedido permiso a los padres para esta actividad”.
"Por qué se ha alterado el currículum de la asignatura de Educación Etico-Cívica en contra de lo que se ha aprobado en la LOE, ya que en 4º de la ESO no hay ni una sola unidad didáctica que proponga a las alumnas la proyección de vídeos de esta naturaleza".
"Todo no puede valer a quienes con fondos públicos tiene el deber y la obligación de educar a los alumnos con respeto a sus derechos y a su libertad".
¡Jé, jé! Si el tema no fuera serio, si no fuera un drama repetido miles, millones de veces, sería para reirse.
Según el PSOE (¿verdad Bibiana?) una niña de 16 años puede abortar libremente (sin consentimiento paterno), pero no puede ver lo qué es un aborto. ¡Uy, que se nos asusta! Para ver un video habrá que pedir antes permiso a los padres. ¡Hipócritas!
Pueden conocerlo todo (y cuanto antes mejor). Experimenta, contigo o con otros y otras, descubre tu identidad sexual, usa condón, pero eso sí, no veas un video en el que aparezcan abortos reales, que te escandalizas. ¡Falsos!
En la EpC se pueden enseñar (y se enseñan) cualquier tipo de animaladas, pero eso sí, que consten en la Unidad Didáctica que nosotros hemos impuesto. Lo que no esté en la Unidad Didáctica no existe. ¡Caraduras!
...
De verdad, a veces escuchar a determinados personajillos te hace renegar del ser humano.
Comentario aparte merecería la última “perla en bruto” de mi admirada Ministra de Fomento en la que afirma que la Iglesia “devalúa al lince” (¿será por compararlo con un ser humano, sin duda menos importante para ellos?). Pero, la verdad, me da pereza.
Saludos.
Decir una cosa y hacer su contraria.
Ver, como dice el Evangelio, “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.
Y yo acuso a los dirigentes del PSOE en La Rioja de hipócritas, de falsos, de cínicos, de caraduras y de dobles.
Todo esto viene a cuento del ya famoso video que en un colegio de Logroño se proyectó al alumnado, mostrándoles la realidad del aborto.
Algunos padres se escandalizaron porque a sus hijas de 16, 17 y 18 años se les mostraron fetos destrozados, cadáveres descuartizados.
Y el PSOE, recogiendo el guante, cuestiona públicamente :
“Por qué no conocían las familias previamente que se iba a proyectar el video y por qué no se les ha pedido permiso a los padres para esta actividad”.
"Por qué se ha alterado el currículum de la asignatura de Educación Etico-Cívica en contra de lo que se ha aprobado en la LOE, ya que en 4º de la ESO no hay ni una sola unidad didáctica que proponga a las alumnas la proyección de vídeos de esta naturaleza".
"Todo no puede valer a quienes con fondos públicos tiene el deber y la obligación de educar a los alumnos con respeto a sus derechos y a su libertad".
¡Jé, jé! Si el tema no fuera serio, si no fuera un drama repetido miles, millones de veces, sería para reirse.
Según el PSOE (¿verdad Bibiana?) una niña de 16 años puede abortar libremente (sin consentimiento paterno), pero no puede ver lo qué es un aborto. ¡Uy, que se nos asusta! Para ver un video habrá que pedir antes permiso a los padres. ¡Hipócritas!
Pueden conocerlo todo (y cuanto antes mejor). Experimenta, contigo o con otros y otras, descubre tu identidad sexual, usa condón, pero eso sí, no veas un video en el que aparezcan abortos reales, que te escandalizas. ¡Falsos!
En la EpC se pueden enseñar (y se enseñan) cualquier tipo de animaladas, pero eso sí, que consten en la Unidad Didáctica que nosotros hemos impuesto. Lo que no esté en la Unidad Didáctica no existe. ¡Caraduras!
...
De verdad, a veces escuchar a determinados personajillos te hace renegar del ser humano.
Comentario aparte merecería la última “perla en bruto” de mi admirada Ministra de Fomento en la que afirma que la Iglesia “devalúa al lince” (¿será por compararlo con un ser humano, sin duda menos importante para ellos?). Pero, la verdad, me da pereza.
Saludos.
domingo, 22 de marzo de 2009
TENGO UNA RE-PREGUNTA PARA VD.
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Síndrome de Down, no tengo una “pregunta para Vd.”; más bien, con permiso de Izaskun, una re-pregunta.
Todos recordamos, tal vez la anécdota que más se publicó en prensa, como una chica de nombre Izaskun preguntó al Presidente del Gobierno sobre las oportunidades laborales de los discapacitados. Y, tal vez con frescura, inocencia o inconsciencia (no me toca a mí juzgarlo), aprovechó para pedirle trabajo.
http://www.youtube.com/watch?v=0bae_HyP4-U&feature=related
Lo que tal vez desconocía la pobre chica es que ZP y toda su pandilla piensan en realidad que Izaskun no debería haber nacido.
Bendita esquizofrenia de la que hacen gala.
Por un lado se reservan cuotas y doses o cincos por cientos para personas con diversos grados de discapacidad y por otro se justifica que esas discapacidades son motivo suficiente para impedir que lleguen a nacer, para eliminarlos en cualquier plazo y sin mayor justificación.
RODRÍGUEZ ZAPATERO, BERNAT SORIA, BIBIANA AIDO, permítanme la re-pregunta que Izaskun no pudo, no supo o no quiso hacer :
¿Pueden mirarla a los ojos y decirle que personas como ella no tienen derecho - no merecen - nacer? ¿Qué su eliminación física o su exterminio están plena y moralmente justificados?
Como no espero respuesta, lanzo al vuelo mis palabras. Tal vez algún compañero de partido, militante o simpatizante me la pueda responder en su nombre. Agradecido.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Mis pseudo-greguerías (con permiso de D.Ramón, maestro)
Mi pseudo-greguería 1 :
Circulan por las calles de Damasco, de Bandar Abbas, de Trípoli, de Buraidah, de Al Madinah y de Al Hudaydah unos curiosos autobuses con una curiosa leyenda :
"Probablemente Allah no exista, así que ¡quítate el burkha (o el velo, según los casos) y disfruta de la vida!".
Los habitantes, sorprendidos en un primer momento, han acabado por celebrar alborozados tan curiosa iniciativa.
Nada que ver, por cierto, con la carca, retrógrada y violenta reacción, fundamentalista sin duda, que tal iniciativa provocó en los países que se denominan cristianos.
¡Cuánto nos falta todavía por progresar!
Mi pseudo-greguería 2 :
Me auto-proclamo ciudadano-portavoz del EAJ-PNV. Y, en vista de los resultados electorales, exijo la Lehendakaritza :
a.- Porque no puede gobernar el partido que no ha sido el más votado (por supuesto la Diputación de Alava, la Diputación de Guipúzcoa, etc., etc., son excepciones sin importancia. Nada que ver.).
b.- Porque no es democrático que el PP apoye con sus votos a otro candidato (si es democrático, sin embargo, que a nosotros nos apoyara en su momento EHAK, ejemplo indiscutible de democracia en estado purísimo. Faltaría más).
c.- Porque no se pueden aceptar los votos de la derecha (sabiendo como todo el mundo sabe que nosotros somos la izquierda más a la izquierda de todas las izquierdas).
d.- Porque los votos del PP no son válidos (excepción hecha, por supuesto, del Ayuntamiento de Bilbao entre otros. ¡Qué majo pintaba Basagoiti de Teniente-Alcalde con Azkuna! ¡Dónde va a parar!).
e.- Porque Jaungoikoa (Dios) nos ha dicho que nosotros somos los únicos vascos y que nos toca gobernar por decreto divino (los demás, Basagoiti, Sarasúa, Eguiguren, Unzalu, Gorostiza, Oyarzabal, Urizar, Iturmendi, Azpeitia, Garmendia, Berastegui, ..., son unos maketos -más que maketos- como todo el mundo sabe y sus apellidos indican).
f.- Porque sí.
Así que ¡queremos la Lehendakaritza ya! (y si nos roban lo que es legítimamente nuestro, ¡gobernaremos desde la oposición!).
Circulan por las calles de Damasco, de Bandar Abbas, de Trípoli, de Buraidah, de Al Madinah y de Al Hudaydah unos curiosos autobuses con una curiosa leyenda :
"Probablemente Allah no exista, así que ¡quítate el burkha (o el velo, según los casos) y disfruta de la vida!".
Los habitantes, sorprendidos en un primer momento, han acabado por celebrar alborozados tan curiosa iniciativa.
Nada que ver, por cierto, con la carca, retrógrada y violenta reacción, fundamentalista sin duda, que tal iniciativa provocó en los países que se denominan cristianos.
¡Cuánto nos falta todavía por progresar!
Mi pseudo-greguería 2 :
Me auto-proclamo ciudadano-portavoz del EAJ-PNV. Y, en vista de los resultados electorales, exijo la Lehendakaritza :
a.- Porque no puede gobernar el partido que no ha sido el más votado (por supuesto la Diputación de Alava, la Diputación de Guipúzcoa, etc., etc., son excepciones sin importancia. Nada que ver.).
b.- Porque no es democrático que el PP apoye con sus votos a otro candidato (si es democrático, sin embargo, que a nosotros nos apoyara en su momento EHAK, ejemplo indiscutible de democracia en estado purísimo. Faltaría más).
c.- Porque no se pueden aceptar los votos de la derecha (sabiendo como todo el mundo sabe que nosotros somos la izquierda más a la izquierda de todas las izquierdas).
d.- Porque los votos del PP no son válidos (excepción hecha, por supuesto, del Ayuntamiento de Bilbao entre otros. ¡Qué majo pintaba Basagoiti de Teniente-Alcalde con Azkuna! ¡Dónde va a parar!).
e.- Porque Jaungoikoa (Dios) nos ha dicho que nosotros somos los únicos vascos y que nos toca gobernar por decreto divino (los demás, Basagoiti, Sarasúa, Eguiguren, Unzalu, Gorostiza, Oyarzabal, Urizar, Iturmendi, Azpeitia, Garmendia, Berastegui, ..., son unos maketos -más que maketos- como todo el mundo sabe y sus apellidos indican).
f.- Porque sí.
Así que ¡queremos la Lehendakaritza ya! (y si nos roban lo que es legítimamente nuestro, ¡gobernaremos desde la oposición!).
miércoles, 4 de febrero de 2009
LOS FILOLOGOS ASALTAN EL QUIRÓFANO
Cuando uno está enfermo, lo habitual es que quiera sanar. Y no acude al médico en busca de prosa florida o verso endecasílabo, sino a ser curado de su dolencia.
Y cuando se tiene la desgracia de padecer una muy grave enfermedad, desearía ser tratado por los profesionales más cualificados, aunque no pertenezcan a ningún Club de Retórica.
A los grandes especialistas se les exige estar al día de nuevos avances y conocimientos médicos, leer revistas especializadas (muchas en inglés), estar en contacto con Universidades nacionales y extranjeras, publicar, ...
Pues algo tan simple (y tan de sentido común) parece que no cabe en las mentes nacionalistas. Prefieren matasanos “alfabetizados” en la lengua de su cortijo feudal a expertos en microcirugía que no sepan decir “emakume hau lodia da”.
Mejor un borrico de Lazkao (aunque haya aprobado “por los pelos”) a un súper-fenómeno de Sevilla o Murcia (matrícula de honor y premio fin de carrera).
Y como alguno/a puede que se me arroje a la yugular con aviesas intenciones, aquí va la explicación de lo afirmado :
El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha realizado una Oferta Pública de Empleo para cubrir 2.539 plazas.
La cuarta parte de las plazas serán “con perfil”, es decir, el euskera será requisito imprescindible para acceder a ellas.
En el resto de plazas, el perfil PL1 será baremado con 8,5 puntos y el PL2 con 17 puntos.
¿Bueno, y qué? (podría el lector preguntar).
Pues que un doctorado cum laude se valora en 6 puntos; un doctorado en 5 puntos; un máster en 4 puntos y saber inglés, francés y alemán (los tres) 5 puntos, ...
Un ejemplo :
Médico, doctor cum laude, con diez años como catedrático, que ha impartido diez ponencias internacionales y que además sabe inglés, francés y alemán obtendría, según los baremos del Gobierno Vasco, una puntuación de ¡¡¡ 15,75 puntos ¡!! (recuerdo que un médico con el PL2 de Euskera tiene 17 puntos).
Otro ejemplo :
Pediatra, con un doctorado, dos libros científicos publicados, que sabe inglés, francés y alemán, con experiencia de 28 meses como Pediatra en centros hospitalarios = ¡¡¡ 16,88 puntos!!!
Y no sólo médicos.
Enfermera con una experiencia de 5 años, un máster universitario, 380 horas como profesora con dedicación parcial en Escuela Universitaria y con dos libros publicados sobre su especialidad = 16,98 puntos.
Enfermera de Errexil o de Aizpurutxo que sabe mogollón de euskera (y que aprobó la carrera con un cinquillo) = 17 puntos.
Lo dicho, la estupidez empieza a no conocer límites.
(NOTA : El PSE-PSOE se ha negado a debatirlo en el Parlamento Vasco, dando, por omisión, su apoyo a tan magnífico futuro para la Sanidad de los vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses).
Y cuando se tiene la desgracia de padecer una muy grave enfermedad, desearía ser tratado por los profesionales más cualificados, aunque no pertenezcan a ningún Club de Retórica.
A los grandes especialistas se les exige estar al día de nuevos avances y conocimientos médicos, leer revistas especializadas (muchas en inglés), estar en contacto con Universidades nacionales y extranjeras, publicar, ...
Pues algo tan simple (y tan de sentido común) parece que no cabe en las mentes nacionalistas. Prefieren matasanos “alfabetizados” en la lengua de su cortijo feudal a expertos en microcirugía que no sepan decir “emakume hau lodia da”.
Mejor un borrico de Lazkao (aunque haya aprobado “por los pelos”) a un súper-fenómeno de Sevilla o Murcia (matrícula de honor y premio fin de carrera).
Y como alguno/a puede que se me arroje a la yugular con aviesas intenciones, aquí va la explicación de lo afirmado :
El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha realizado una Oferta Pública de Empleo para cubrir 2.539 plazas.
La cuarta parte de las plazas serán “con perfil”, es decir, el euskera será requisito imprescindible para acceder a ellas.
En el resto de plazas, el perfil PL1 será baremado con 8,5 puntos y el PL2 con 17 puntos.
¿Bueno, y qué? (podría el lector preguntar).
Pues que un doctorado cum laude se valora en 6 puntos; un doctorado en 5 puntos; un máster en 4 puntos y saber inglés, francés y alemán (los tres) 5 puntos, ...
Un ejemplo :
Médico, doctor cum laude, con diez años como catedrático, que ha impartido diez ponencias internacionales y que además sabe inglés, francés y alemán obtendría, según los baremos del Gobierno Vasco, una puntuación de ¡¡¡ 15,75 puntos ¡!! (recuerdo que un médico con el PL2 de Euskera tiene 17 puntos).
Otro ejemplo :
Pediatra, con un doctorado, dos libros científicos publicados, que sabe inglés, francés y alemán, con experiencia de 28 meses como Pediatra en centros hospitalarios = ¡¡¡ 16,88 puntos!!!
Y no sólo médicos.
Enfermera con una experiencia de 5 años, un máster universitario, 380 horas como profesora con dedicación parcial en Escuela Universitaria y con dos libros publicados sobre su especialidad = 16,98 puntos.
Enfermera de Errexil o de Aizpurutxo que sabe mogollón de euskera (y que aprobó la carrera con un cinquillo) = 17 puntos.
Lo dicho, la estupidez empieza a no conocer límites.
(NOTA : El PSE-PSOE se ha negado a debatirlo en el Parlamento Vasco, dando, por omisión, su apoyo a tan magnífico futuro para la Sanidad de los vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses).
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